{"id":515436,"date":"2026-04-10T05:48:02","date_gmt":"2026-04-10T10:48:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.medellin.gov.co\/es\/?p=515436"},"modified":"2026-04-08T13:15:25","modified_gmt":"2026-04-08T18:15:25","slug":"dilia-sabugara-la-traductora-que-abre-caminos-entre-lenguas-indigenas-en-medellin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.medellin.gov.co\/es\/sala-de-prensa\/noticias\/dilia-sabugara-la-traductora-que-abre-caminos-entre-lenguas-indigenas-en-medellin\/","title":{"rendered":"Dilia Sabugara, la traductora que abre caminos entre lenguas ind\u00edgenas en Medell\u00edn"},"content":{"rendered":"
En Buen Comienzo<\/a> esta mujer acompa\u00f1a a familias ind\u00edgenas en encuentros en los que la palabra necesita traducci\u00f3n y tiempo.<\/em><\/p><\/blockquote>\n
El fr\u00edo se siente desde antes de llegar. El carro se queda m\u00e1s abajo y toca caminar hasta El Faro de la comuna 8 (Villa Hermosa), con el viento pegando de frente y el cuerpo todav\u00eda sin entrar en calor.<\/p>\n
Dilia Sabugara avanza por la loma sin apurarse. Apenas ve al grupo con el que va a reunirse empieza a saludar a las personas una por una. Est\u00e1 en una focalizaci\u00f3n de la modalidad familiar del programa Buen Comienzo de la Alcald\u00eda de Medell\u00edn<\/a> \u2013 un espacio pensado para el acompa\u00f1amiento integral de ni\u00f1as, ni\u00f1os y mujeres gestantes y lactantes \u2013, en un asentamiento ind\u00edgena de la comunidad embera kat\u00edo<\/a> que vive en la zona, y se mueve entre las conversaciones con la naturalidad de quien conoce el terreno.<\/p>\n
Dilia Sabugara<\/p><\/div>\n
Naci\u00f3 en el Choc\u00f3<\/a>, en la comunidad embera dobid\u00e1. Sali\u00f3 de all\u00ed siendo ni\u00f1a, enviada por su padre a una casa de familia con la esperanza de que pudiera estudiar. Primero pas\u00f3 por Istmina y all\u00e1, con apenas 11 a\u00f1os, entendi\u00f3 que el estudio ven\u00eda atado al trabajo dom\u00e9stico y a una relaci\u00f3n desigual. \u201cYo viv\u00ed primero en una casa de familia. Hac\u00eda los oficios y por medio de eso me daban el estudio\u201d,<\/em> cuenta.<\/p>\n
Dilia Sabugara<\/p><\/div>\n
Mucho despu\u00e9s lleg\u00f3 a Medell\u00edn<\/a>, todav\u00eda joven, todav\u00eda sin red propia y con nada m\u00e1s que la esperanza de seguir trabajando como empleada dom\u00e9stica para poder graduarse. En la ciudad conoci\u00f3 a Jhonier Franklin Puchicama, artesano de origen wounaan<\/a>. Con \u00e9l empez\u00f3 una vida en com\u00fan hecha de piezas peque\u00f1as, ventas diarias y recorridos largos. Vivieron en Santo Domingo, luego en Campo Vald\u00e9<\/a>s. En el centro vend\u00edan las cosas que hac\u00edan; sal\u00edan juntos a buscar el d\u00eda. Y en ese ir y venir llegaron sus hijos Efr\u00e9n, Daira y, a\u00f1os m\u00e1s tarde, Shaira.<\/p>\n
Usuaria de Buen Comienzo<\/strong><\/p>\n
El trabajo con poblaci\u00f3n ind\u00edgena apareci\u00f3 cuando ya era madre. Una caracterizaci\u00f3n impulsada por la Universidad de Antioquia buscaba apoyo para comunicarse con comunidades ind\u00edgenas reci\u00e9n llegadas a Medell\u00edn. Dilia acept\u00f3 sin tener del todo claro el encargo: \u201cYo les dije que s\u00ed, que yo los ayudaba, sin conocer\u201d<\/em>. Y, justo en ese momento, empez\u00f3 a tomar forma un oficio que hab\u00eda practicado desde siempre: traducir lenguas y contextos.<\/p>\n\n\t\t