{"id":526635,"date":"2026-05-06T05:30:59","date_gmt":"2026-05-06T10:30:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.medellin.gov.co\/es\/?p=526635"},"modified":"2026-05-05T18:23:27","modified_gmt":"2026-05-05T23:23:27","slug":"tarjeta-civica-en-medellin-asi-cambia-la-vida-de-los-estudiantes-del-corregimiento-altavista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.medellin.gov.co\/es\/sala-de-prensa\/noticias\/tarjeta-civica-en-medellin-asi-cambia-la-vida-de-los-estudiantes-del-corregimiento-altavista\/","title":{"rendered":"Tarjeta C\u00edvica en Medell\u00edn: as\u00ed cambia la vida de los estudiantes del corregimiento Altavista"},"content":{"rendered":"
En Altavista, las distancias se viven distinto. Aunque hace parte de Medell\u00edn, sus din\u00e1micas conservan algo de lo rural: trayectos largos, calles destapadas en algunos sectores y recorridos que muchas veces comienzan a pie. En ese contexto, Nataly y Mari\u00e1ngel, estudiantes de grado 11 de la Instituci\u00f3n Educativa D\u00e9bora Arango P\u00e9rez, salen cada d\u00eda de sus casas rumbo al colegio. Durante a\u00f1os, ese camino estuvo marcado por el esfuerzo, el tiempo y una preocupaci\u00f3n constante en sus hogares. Hoy, gracias a la recarga de la tarjeta C\u00edvica, como parte de la estrategia de Transporte Escolar de la Administraci\u00f3n Distrital, ese recorrido sigue siendo largo, pero ya no se vive de la misma manera.<\/p><\/blockquote>\n
Antes de que aparezca un bus o una estaci\u00f3n, el trayecto ya empez\u00f3. Desde sus casas, en lo alto del corregimiento, Nataly y Mari\u00e1ngel se trasladaban caminando, paso a paso, en recorridos que se sent\u00edan m\u00e1s largos cuando el tiempo apremiaba.<\/p>\n
Un camino que comienza antes del transporte<\/strong><\/h4>\n
Hab\u00eda subidas que cansaban desde temprano y tramos sin pavimentar que, con la lluvia, se convert\u00edan en barro espeso. El uniforme, reci\u00e9n puesto, no siempre llegaba limpio al colegio. A veces bastaban unos minutos de camino para que las huellas del terreno quedaran marcadas en los zapatos y el pantal\u00f3n.<\/p>\n
Representaci\u00f3n de imagen.<\/p><\/div>\n
El reloj tambi\u00e9n hac\u00eda parte del recorrido. Cada minuto contaba para alcanzar el siguiente transporte, para no quedarse atr\u00e1s, para no perder el d\u00eda. Ese primer tramo, silencioso y exigente, defin\u00eda el \u00e1nimo con el que empezaban la jornada.<\/p>\n
Pero no era solo la distancia. A ese camino se le sumaba una preocupaci\u00f3n constante: el pasaje del bus cuando no usaban sus pies para llegar. En sus casas, como en muchas de Medell\u00edn, el transporte no era un gasto menor, sino una cuenta diaria que hab\u00eda que resolver. \u201cEra algo que siempre estaba en la cabeza\u201d,<\/em> recuerda Nataly.<\/p>\n
Cuando el d\u00eda empieza con m\u00e1s tranquilidad<\/strong><\/h4>\n