{"id":528180,"date":"2026-05-11T02:00:30","date_gmt":"2026-05-11T07:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.medellin.gov.co\/es\/?p=528180"},"modified":"2026-05-08T15:52:24","modified_gmt":"2026-05-08T20:52:24","slug":"en-medellin-hay-huellitas-peludas-que-sanan-corazones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.medellin.gov.co\/es\/sala-de-prensa\/noticias\/en-medellin-hay-huellitas-peludas-que-sanan-corazones\/","title":{"rendered":"En Medell\u00edn hay huellitas peludas que sanan corazones"},"content":{"rendered":"

En el hogar geri\u00e1trico San Crist\u00f3bal, en el barrio Boston y en el hospital Concejo de Medell\u00edn hubo sendas jornadas en las que el cansancio, la soledad y el silencio parecieron hacerse m\u00e1s peque\u00f1os. Bast\u00f3 que unos perros cruzaran las puertas de estos dos lugares, moviendo su cola, para que algo cambiara en el ambiente. Los ojos de varias personas mayores -en el hogar- y de los ni\u00f1os y ni\u00f1as -en el hospital- volvieron a brillar, algunas manos temblorosas se extendieron lentamente para acariciarlos y m\u00e1s de uno sonri\u00f3 como hac\u00eda mucho no lo hac\u00eda. Hubo abrazos silenciosos, recuerdos que regresaron de golpe y miradas llenas de ternura que parec\u00edan encontrar un peque\u00f1o descanso en medio de tantos d\u00edas dif\u00edciles. Porque a veces sanar no empieza con medicamentos ni palabras, sino con una presencia noble capaz de recordarnos que todav\u00eda existe amor, compa\u00f1\u00eda y esperanza<\/em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n

Los pasillos, acostumbrados a las rutinas lentas, las caminatas pausadas y los d\u00edas largos, comenzaron a llenarse de movimiento cuando seis perros entraron moviendo la cola, recorriendo cada rinc\u00f3n como si supieran exactamente a d\u00f3nde deb\u00edan ir.<\/p>\n

No llevaban batas, no cargaban medicamentos y no pronunciaban una sola palabra. Y aun as\u00ed, lograron algo que muchas veces es dif\u00edcil incluso para los humanos: devolver sonrisas.<\/p>\n

En el hogar geri\u00e1trico San Crist\u00f3bal<\/a>, uno de los abuelos abraz\u00f3 a uno de los perros y no quiso soltarlo durante varios minutos. Otra mujer \u00a0comenz\u00f3 a recordar las mascotas que tuvo en su juventud mientras acariciaba lentamente a una labradora. Algunos simplemente sonrieron en silencio, dejando que el momento hablara por ellos. Ese d\u00eda, en medio de las caricias, las miradas y las emociones, volvi\u00f3 a confirmarse algo poderoso: el amor tambi\u00e9n puede sanar.<\/p>\n\n\t\t