{"id":537058,"date":"2026-06-08T05:30:53","date_gmt":"2026-06-08T10:30:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.medellin.gov.co\/es\/?p=537058"},"modified":"2026-06-05T10:02:35","modified_gmt":"2026-06-05T15:02:35","slug":"candelario-el-guia-de-coolturizate-que-invita-a-redescubrir-el-centro-de-medellin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.medellin.gov.co\/es\/sala-de-prensa\/noticias\/candelario-el-guia-de-coolturizate-que-invita-a-redescubrir-el-centro-de-medellin\/","title":{"rendered":"Candelario, el gu\u00eda de Cooltur\u00edzate que invita a redescubrir el Centro de Medell\u00edn"},"content":{"rendered":"

Este personaje propone recorrer el Centro de la ciudad sin prisa y a detenerse en los lugares por donde muchos pasan de largo. A trav\u00e9s de Cooltur\u00edzate, una estrategia de la Alcald\u00eda de Medell\u00edn, que convierte cada caminata en una experiencia que conecta historias, cultura y ciudad.<\/p><\/blockquote>\n

Candelario parece un personaje del cine, como si viniera de una m\u00e1quina del tiempo. Brilla en la mitad de un grupo de personas que lo escuchan con la misma atenci\u00f3n con la que se observa un truco de magia. Tiene una mirada encendida, amplia, curiosa, como si todav\u00eda le sorprendiera todo, incluso lo que ya ha vivido o contado docenas de veces.<\/p>\n

Su rostro es afinado, de cejas marcadas y ojos grandes que parecen sostener historias antiguas. Lleva maquillaje en sus ojos, barba corta, bien cuidada, y en las orejas unos peque\u00f1os expansores que le dan un aire contempor\u00e1neo, casi como un puente entre distintas \u00e9pocas.<\/p>\n

Lleva puesta una pava de explorador color tierra y unos lentes antiguos que no usa para ver, sino para recordar. Porque Candelario no necesita enfocar: \u00e9l ya lo ha visto todo. Viste como quien se prepara para caminar sin prisa: una camisa de tonos neutros, de manga larga, donada por un historiador del Centro, y un overol que recoge el polvo de cada calle recorrida. A veces, lleva bermudas o \u201cmochos\u201d y botas. Siempre listo para recorrer el Centro de Medell\u00edn y contar historias.<\/p>\n

Pero lo que realmente lo define no es su vestuario, sino su manera de mirar. Candelario no observa el Centro: lo lee, lo escucha y lo olfatea. Se detiene donde otros pasan de largo. Se\u00f1ala una esquina como si fuera un umbral, una fachada como si fuera un libro abierto. Se asombra \u2014de verdad\u2014 y, en ese asombro, arrastra a quienes lo rodean.<\/p>\n

Un viajero de \u00e9pocas<\/strong><\/h4>\n

\u201cMi nombre es <\/em>Candelario<\/em>\u2026 no <\/em>C<\/em>alendario<\/em>\u201d, dice, como quien juega con el tiempo y el lenguaje. \u201cYo no cuento los d\u00edas, ni los meses ni los a\u00f1os\u2026 yo viajo<\/em>\u201d. Y en esa frase cabe todo su misterio. Porque Candelario es, ante todo, un viajero. No de distancias, sino de \u00e9pocas.<\/p>\n

Cuenta que viene de 1541, cuando Jer\u00f3nimo Luis Tejelo pis\u00f3 por primera vez el Valle de Aburr\u00e1, y de 1616, cuando Francisco Herrera Campuzano estableci\u00f3 el primer asentamiento espa\u00f1ol en San Lorenzo de Aburr\u00e1, en lo que hoy es el barrio El Poblado. Luego habla de ese traslado hacia el sitio de An\u00e1, donde empez\u00f3 a tomar forma la ciudad que m\u00e1s tarde ser\u00eda la Villa de la Candelaria.<\/p>\n

\"gu\u00eda<\/p>\n

De ah\u00ed su nombre. De ah\u00ed su ra\u00edz. Dice que lleva m\u00e1s de tres siglos caminando estas mismas calles, viendo c\u00f3mo el agua de la quebrada An\u00e1 reun\u00eda a los primeros habitantes y c\u00f3mo se levantaban las primeras casas y quintas. Aunque mucho ha cambiado, a\u00fan quedan huellas de ese pasado: en el Centro de Medell\u00edn persisten referentes como la Casa Barrientos, ubicada en la avenida La Playa, reconocida como Patrimonio Arquitect\u00f3nico y construida a finales del siglo XIX, que conserva rasgos de la arquitectura tradicional de la \u00e9poca.<\/p>\n

Candelario no cuenta la historia: la encarna. Camina y habla, se detiene y pregunta. Levanta la mano casi como un gesto natural y entonces aparece un relato: una casa que ya no existe, una fachada antigua, un caf\u00e9 que a\u00fan resiste, la voz de un escritor, de un artista o de un poeta. En medio de la ciudad, bajo el sol o la lluvia, con un micr\u00f3fono en la mano, se convierte en un puente entre quienes pisaron estas calles y quienes hoy la habitan.<\/p>\n

As\u00ed naci\u00f3, casi sin propon\u00e9rselo, en una caminata navide\u00f1a de 2024 por la avenida La Playa, organizada por la Gerencia del Centro y Territorios Estrat\u00e9gicos de la Alcald\u00eda de Medell\u00edn<\/a>. Entre luces, villancicos y conversaciones espont\u00e1neas, empez\u00f3 a tomar forma este personaje que no solo gu\u00eda recorridos, sino que tambi\u00e9n provoca encuentros. Porque eso es lo que hace: re\u00fane. \u201cNo era solo ver alumbrados\u2026 era ver todo lo que hab\u00eda alrededor, todo lo que la gente no estaba mirando\u201d<\/em>, recuerda.<\/p>\n

El Centro como experiencia compartida<\/strong><\/h4>\n

Ese impulso inicial hoy toma forma en Cooltur\u00edzate, una estrategia del Distrito, \u00a0que naci\u00f3 en febrero de 2026 para proponer algo sencillo pero potente: volver a caminar el Centro de Medell\u00edn desde el disfrute y la curiosidad, a trav\u00e9s de recorridos guiados y abiertos al p\u00fablico.<\/p>\n

\"gu\u00eda<\/p>\n

La iniciativa busca reconocer el patrimonio, la arquitectura, la historia y las expresiones art\u00edsticas que habitan este territorio. Pero en la pr\u00e1ctica, ocurre algo m\u00e1s profundo: el Centro deja de ser un lugar de paso para convertirse en una experiencia compartida.<\/p>\n

En ese proceso, Candelario se volvi\u00f3 el hilo que conecta los lugares con las personas. Ya son tres recorridos realizados de Cooltur\u00edzate y m\u00e1s de 500 personas que han participado, no solo como asistentes, sino como parte activa de un ejercicio colectivo donde cada quien aporta su mirada. \u201cEsto no es solo que yo cuente la historia<\/em> \u2014dice\u2014cada persona trae un relato, una memoria. Es caminar juntos<\/em>\u201d.<\/p>\n

M\u00e1s que mostrar lugares, Cooltur\u00edzate abre puertas y conecta con agendas culturales, religiosas, gastron\u00f3micas y art\u00edsticas que muchas veces pasan desapercibidas. En ese ejercicio, el Centro deja de ser un espacio de tr\u00e1nsito y se convierte en un territorio que se vive con otros, donde detenerse tambi\u00e9n es parte del recorrido.<\/p>\n

\"Imagen<\/p>\n

Los relatos de Candelario no nacen de un libreto, sino de experiencias en el territorio, del trabajo con comunidades y de una relaci\u00f3n cercana con la ciudad. Por eso, cada recorrido se transforma en un espacio de empat\u00eda, donde quienes participan tambi\u00e9n cuentan, recuerdan y resignifican.<\/p>\n

Emanuel y Candelario<\/strong><\/h4>\n

Detr\u00e1s del personaje est\u00e1 Emanuel Rivera, de 32 a\u00f1os, artista esc\u00e9nico, teatral y circense de Medell\u00edn, pero en Candelario no hay distancia evidente entre quien es y quien interpreta. \u201cSoy un explorador: me gusta el arte, el teatro, contar historias. Pero lo que m\u00e1s disfruto es caminar la ciudad, conversar con la gente, tomar caf\u00e9\u201d,<\/em> dice.<\/p>\n

Su ra\u00edz, explica, est\u00e1 en lo social: en recorrer territorios, en escuchar y en compartir. Por eso sus relatos no se sienten aprendidos, sino vividos. \u201cSon historias de la gente, de lo que hemos recogido en el camino\u201d<\/em>, resalta.<\/p>\n

Escenas de un <\/strong>C<\/strong>entro vivo<\/strong><\/h4>\n

Cuando habla del Centro, no lo describe: lo provoca. Lo nombra como un lugar para detenerse. Recomienda caminar sin prisa, sentarse a tomar un caf\u00e9, elegir entre m\u00faltiples sabores, acentos y formas de habitar la ciudad. Para \u00e9l, el Centro no es solo un punto en el mapa, sino una experiencia que se despliega a distintas horas del d\u00eda, seg\u00fan el ritmo y el gusto de quien lo recorre.<\/p>\n\n\t\t