El poblamiento de esta comuna se inició en terrenos vendidos por las familias Carvajal y Cock, por parte de trabajadores del matadero o de las fábricas Coltejer,
Fabricato, Everfit, además de otras regiones del departamento de Antioquia, principalmente el occidente. El proceso se dio sin ninguna asesoría o dirección por parte de
urbanizadores, fueron los pobladores quienes lograron dar respuesta al medio abrupto, transformándolo y apropiándoselo.
Para los años 30’s el barrio Castilla era el más habitado, convirtiéndose en el núcleo del que surgieron sectores que entre los años 50’s y 60’s, se consolidarían como barrios bajo
la modalidad de urbanización pirata, como fue el caso de Castilla y Belalcázar. Entre 1.957 y 1.958 obras municipales como la adecuación del matadero, la construcción del coliseo
de ferias, así como la Autopista Norte y sus obras complementarias, contribuyeron al poblamiento de la zona.
En los años 50’s y 60’s, también se inician las soluciones de vivienda ofrecidas por el Instituto Colombiano de Crédito Territorial – ICT, concretamente Alfonso López, Florencia, Giarardot,
Boyacá y Tejelo. En los 70’s se ejecutan programas en otros barrios o sectores como Francisco Antonio Zea y Las Brisas; igualmente se desarrollaron programas de rehabilitación parcial o de desarrollo progresivo.
En esta comuna se debe destacar la presencia de una serie de equipamientos con carácter de ciudad y región, como son la Plaza de Ferias, la Central de Faenado, el Coliseo de Exposiciones, la terminal
de combustibles, la Terminal de Transporte del Norte. Algunos de éstos por la dinámica de crecimiento de la ciudad ahora se ven como una alternativa urbanística en la generación de espacio público y de redesarrollo urbano.