Debajo del sol que hace brillar los corredores verdes que florecen en cada esquina y entre el murmullo del agua que baja por las quebradas que vuelven a respirar sin basura, hay una ciudad que se transforma cada día sin que muchos lo noten. Son ellos: los que barren, recogen, siembran vida donde antes había abandono y cargan bolsas junto con esperanzas...