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Este proceso analizó a fondo siete ejes clave: tecnología, territorio, sociedad, economía, ambiente, cultura y gobernanza. En la revisión y ajuste de mediano plazo de...
En la revisión y ajuste de mediano plazo del Plan de Ordenamiento Territorial -POT-, Medellín reúne varias miradas, esta vez con un alcance técnico y científico más amplio. De esta manera, la academia aporta conocimiento desde distintas disciplinas, cada una desde su especialidad, pero todas con el mismo propósito: construir una visión compartida del territorio.
Para alcanzar este objetivo, la Alcaldía de Medellín en unión con la Universidad Nacional, Eafit, la Universidad Pontificia Bolivariana y entidades del Conglomerado Público, como Ruta N y la EDU, consolidan un mayor conocimiento de la ciudad.
“Gracias a esta alianza, hemos entendido mejor el territorio y hemos transformado datos en decisiones responsables. Hoy tenemos la hoja de ruta clara: sabemos hacia dónde puede crecer la ciudad, qué zonas debemos proteger por riesgo y cómo elevar la calidad de vida en movilidad y espacio público. Lo hacemos con tecnología de precisión para que cada decisión sea visible y beneficie directamente al ciudadano”, explicó la directora del Departamento Administrativo de Planeación, Luz Ángela Gónzalez Gómez.
La Universidad Pontificia Bolivariana adelantó el estudio titulado Delimitación y caracterización de las zonas morfológicas homogéneas urbanas de Medellín, el cual releyó, metro a metro, las laderas, los bordes y las tramas urbanas o formas físicas de la ciudad, para así entender cómo se ha ocupado el suelo y qué tan coherente ha sido el crecimiento con la topografía que lo sostiene. Gracias a este trabajo, Medellín cuenta hoy con una cartografía que muestra aspectos como pendientes y límites naturales del territorio, entre otros. Esta actualización se traduce en un insumo técnico que dialoga directamente con las normas de construcción y conservación.
El Centro de Estudios Urbanos y Ambientales (URBAM) de la Universidad Eafit aportó una mirada sobre la capacidad del territorio. Sus dos estudios son: Modelo de Capacidad de Soporte Densurbam Medellín y Estudios Básicos de Amenaza por movimientos en masa, inundación y avenidas torrenciales. Ambos permiten entender cuánto puede crecer la ciudad sin sobrecargar su infraestructura ni sus servicios, y cuáles son las zonas que requieren mayor atención por condiciones de riesgo. Los dos ofrecen datos de movilidad, espacio público, equipamientos, servicios y riesgo ambiental.
Por su parte, la Universidad Nacional lideró el Estudio Económico, Social y Cultural para promover el Desarrollo Territorial Sostenible del Distrito Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación de Medellín, que entregó una caracterización de la estructura económica de la ciudad, sus dinámicas demográficas y culturales, y las formas de habitar. Todo ello con enfoque de sostenibilidad, cambio climático y equidad territorial.
A la mirada académica se integró Ruta N, orientando la innovación aplicada al POT, desde la validación y cualificación de los datos hasta la vigilancia tecnológica de modelos y herramientas. En esta misma línea, la EDU lideró el desarrollo de la visualización del POT en 3D, un recurso que permitirá mejorar la comprensión y el análisis de cada decisión de planeación.