Alcaldía de Medellín

Historia y Símbolos de Medellín

Historia y símbolos de Medellín

Panorámica desde el Pueblito Paisa

Historia de Medellín

Medellín se ha convertido en un referente en Colombia y el mundo. Su actividad comercial, industrial, cultural, religiosa, social y deportiva han traído desarrollo y un estilo de vida amable y prometedor. Su historia se remonta al siglo XVII, cuando comenzaría el proyecto que poco a poco se iría convirtiendo en el lugar que es hoy.

El potencial del valle es descubierto

La ciudad de la eterna primavera fue fundada en 1675. Sin embargo, para que esto se lograra, tuvieron que suceder varios acontecimientos. Es necesario remontarse hasta agosto de 1541, el año en el que el valle donde actualmente se asienta Medellín, fue visto por los españoles por primera vez. Venían en una expedición al mando de Jerónimo Luis Téjelo, quien a su vez obedecía órdenes del Mariscal Jorge Robledo, en búsqueda de tierras y riquezas de oro.

Antes de la conquista española, el valle estaba poblado por indígenas de distinto carácter, entre los que se encuentran Yamesíes, Niquías, Nutabes y Aburraes. Además, se ha encontrado orfebrería asociada con la cultura Quimbaya.

En un principio estaba Santa Fe, nombrada capital de la provincia de Antioquia. Con el paso del tiempo, varios pobladores de este lugar, atraídos por los descubrimientos hídricos y mineros, se empezaron a trasladar hacia el valle. Esto despertó cierto recelo por parte de Santa Fe, pues se temía que, con una nueva población cercana, tuvieran que enfrentarse a fenómenos de empobrecimiento y despoblación.

A pesar de esto, en 1616, Herrero Campuzano fundó el poblado de San Lorenzo de Aburrá uno de los siete nuevos resguardos indígenas de la región, ubicado entre las quebradas La Poblada y La Presidenta. Una Cédula Real de la Reina Mariana de Austria, en 1674, le otorga el título de Villa y es así como llegado el 2 de noviembre de 1675, se establece la Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín.

¿Sabías que actualmente existe una escultura en homenaje al primer poblado, creada por Luz María Piedrahita? Conoce más de la historia de Medellín a través de sus esculturas

Medellín empieza a crecer en diferentes sectores

En un primer momento, Medellín no fue considerada una ciudad sino una villa, razón por la que se le debía precedencia a Santa Fe. Pero esto no evitó que crecieran sus barrios y su actividad comercial y minera. Fue así como el Cabildo de Medellín defendió sus intereses y reguló la circulación de moneda, el mercado dominical, las pulperías, el aseo y ornato de la Villa, trazado de calles y otras de sana convivencia, con lo cual logró consolidarse como la principal ciudad de la provincia Antioqueña. Gracias a este proceso, la Nueva Villa se convirtió en 1826 en la capital de Antioquia.

El título de Medellín fue puesto en honor a Don Pedro Portocarrero, conde de la ciudad española que lleva este nombre. Esto, en agradecimiento por interceder ante el Consejo de Indias para que se aprobara su fundación.

Así, con el pasar de los años, la ciudad fue creciendo. Las actividades mercantiles empezaron a concentrarse en la importación de bienes de consumo. Estos productos se vendían en las calles adyacentes al Parque de Berrío, lugar que se convirtió en vía comercial. Gracias a este fenómeno, se desarrolló también el sector financiero, dando lugar al Banco de Antioquia (1871), el Banco de Medellín (1881), el Banco Popular (1882) y el Banco del Comercio (1896).

Plaza Berrío en 1980
Plaza de Berrío. Fotografía de Jorge Obando, Archivo Biblioteca Pública Piloto.

Para el siglo XX, Medellín empieza un gran proceso de industrialización, especialmente en el área textil. En 1904, se creó la Fábrica de Hilados y Tejidos de Bello y, tres años después, en 1907, se fundó la Compañía Colombiana de Tejidos Coltejer, empresa que se convertiría en un emblema para la ciudad hasta la actualidad.

Planta antigua de Coltejer
Coltejer en la sede de Itagüí. Fotografía de Gabriel Carvajal. Archivo Biblioteca Pública Piloto.
Edificio Coltejer y la zona centro
Edificio Coltejer. Archivo Biblioteca Pública Piloto.

Como resultado del desarrollo en diferentes ámbitos de la ciudad, se generó un aumento de la población, llegando a 60 mil habitantes para 1905. Fue entonces cuando surgieron construcciones alrededor de la quebrada de Santa Elena (hoy la avenida La Playa) y el barrio Prado. La urbanización de este último fue liderada por el industrial Ricardo Olano en 1926 con el objetivo de crear casas llamativas y de gran tamaño para la élite de la época. Esta zona es considerada hoy en día patrimonio de la ciudad.

Con el paso de los años, la ciudad continuó expandiendo su perímetro. Esta vez, hacía la otra banda del río. A partir de entonces, nacerían barrios como La Floresta, La América, Calasanz, entre otros. También, municipios como Envigado, Itagüí, Caldas, Bello, Copacabana y Girardota, empezarían a crecer.

Centro de Medellín en 1983
Centro de la ciudad (1983). Fotografía de Carlos Vidal para la Alcaldía de Medellín.

Años difíciles para Medellín

Así, durante la primera mitad del siglo XX, Medellín empezó a ser reconocida por su rápida evolución. Sin embargo, todo el país tuvo una época de violencia desde mediados de la época de los 40 que terminó por afectar también a la ciudad. Esta se incrementó con el asesinato el 9 de abril de 1948 del dirigente político y creador del Movimiento Liberal Gaitanista, Jorge Eliécer Gaitán.

Este suceso trajo como consecuencia un incremento de violencia en los campos y un desplazamiento de altos grupos de población a Medellín. No pasó mucho hasta que en la época de los sesenta y ochenta las guerrillas empezaron a tomar fuerza en las zonas rurales, que pronto generarían milicias urbanas en algunas comunas de la ciudad. Sin embargo, con la resiliencia que nos caracteriza, la institucionalidad se fortaleció y con nuestra fuerza pública y nuestras instituciones, comenzamos en las comunas procesos sociales que se han mantenido hasta la actualidad. Hoy, gracias al Museo Casa de la Memoria, la ciudad busca una mejor comprensión y superación del conflicto armado a través de diálogos abiertos y plurales.

Casa Museo de la Memoria
Museo Casa de la Memoria.

Otro fenómeno que se presenció en la década de los sesenta fue el incremento del narcotráfico, tanto en la ciudad como en el resto del país. Fue en este negocio que muchos ciudadanos encontraron una forma de oportunidad de empleo. Esta actividad trajo otra ola de violencia que duró hasta la década de los 90. Desde entonces, si bien la ciudad aún enfrenta la delincuencia y los nichos de narcotráfico, Medellín tuvo un segundo renacer, donde sus ciudadanos le mostraron al país y al mundo su pujanza y fuerza para construir un mejor futuro.

Medellín hacia adelante

Desde la primera mitad del siglo XX surgieron artistas como Pedro Nel Gómez, Eladio Vélez, Débora Arango y Fernando Botero, que dejaron un legado reflexivo y profundo sobre la realidad de Medellín y Colombia. A su paso, llegarían otros artistas, esta vez de la rama de la literatura, como Gonzalo Arango, Fernando Gonzalez y Elkin Restrepo.

Fernando Botero
Fernando Botero. Fotografía de Carlos Vidal para la Alcaldía de Medellín.
Débora Arango
Débora Arango. Fotografía de Gabriel Carvajal. Archivo Biblioteca Pública Piloto.

Además de avanzar en el mundo de las artes, Medellín empezaría a mostrar frutos en otros ámbitos. Para antes del 2000, más exactamente el 30 de noviembre de 1995, iniciaría la operación comercial del Metro, el transporte masivo que se ha convertido en insignia de la ciudad. Para el 2010, su crecimiento llegó hasta el oriente cercano, donde se puso en funcionamiento la línea turística que lleva al parque Arví. Desde entonces, el sistema Metro sigue creciendo con diferentes líneas, tranvías, alimentadores y más.

Construcción del Metro en 1989
Construcción del Metro de Medellín (1989). Fotografía de Carlos Vidal para la Alcaldía de Medellín.

También surgen grandes proyectos que hacen de Medellín el lugar que es hoy. La recuperación de los cerros Nutibara y El Volador; la creación de las hidroeléctricas de Guatapé, El Peñol y La Tasajera; el saneamiento del río Medellín a través de la planta de tratamiento de aguas residuales San Fernando, entre otros.

Además, la ciudad decidió reinventarse y apostarle a estrategias alineadas con la globalización actual, a través de la apropiación de la tecnología y el conocimiento para apostarle a la innovación como su pilar de crecimiento económico. Surgieron entonces empresas como Plaza Mayor (2005), el Parque Explora (2007) y Ruta N (2009).

Edificio Ruta N
Edificio Ruta N.

Es así como la historia de Medellín sigue entonces en un constante fluctuar. Todos aquellos momentos difíciles, alegres, emotivos, inciertos o inspiradores quedan guardados en cada uno de sus ciudadanos, quienes, día tras día, construyen su propio destino.

Nuestros símbolos

La bandera:

La bandera de Medellín es blanca y verde, en franjas horizontales iguales y lleva el escudo de la ciudad en el centro. El blanco simboliza pureza, integridad, obediencia, firmeza y elocuencia. El verde representa la esperanza, la abundancia, la libertad y la fe.

Bandera de Medellín

El escudo:

Actualmente se compone de campo azul en donde se representa un torreón de oro y sobre la puerta un escudo de 7 armas con 15 casillas, 7 azules y 8 de oro. En la parte superior 2 torreones y en medio de ellos la imagen de Nuestra Señora de la Candelaria, Patrona de la ciudad.

Escudo de Medellín

Gracias al Archivo Histórico de Medellín, es posible conocer La Real Cédula dada en Madrid por el Rey Carlos II, en donde fue concedido el escudo de armas de la ciudad:

“Por cuanto el Cavildo, Justicia y Regimiento de la Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín que se a fundado en el sitio de Anna en la provincia de Antioquia me a suplicado en carta del veinte y quatro de junio del año passado de mil seiscientos y setenta y seis fuese servido de darle Armas para el lustre de Ella, como las tienen las demás, y habiéndoseme consultado sobre ello por los de mi Concejo de las Yndias, he tenido por bien de concederla las mismas armas que tiene la Villa de Medellín en la provincia de Estremadura en estos Reynos y con un escudo Campo Azul y en él un Torreón muy grueso redondo todo alrededor almenado, y sobre él un Escudo de Armas…”

El himno:

Capítulo IV – de los principios y los valores: Artículo 10. Himno de Medellín: Para unificar los ideales de la región, adóptase el Himno Antioqueño -letra de Epifanio Mejía y música de Gonzalo Vidal-, como Himno del Municipio de Medellín. Será entonado en todos los actos oficiales en los que esté presente la Alcaldía de Medellín.

La orquídea:

La familia de las orquídeas, a la cual pertenece la flor de mayo (Cattleya trianae Lindl & Rchb. fil), es la más abundante, tanto en la flora de Colombia como en la flora mundial. De hecho, es la familia de plantas que exhibe las características más avanzadas desde el punto de vista evolutivo. Es por este proceso de diversificación, que sobresale su abundancia y diversidad de especies.

Se calcula que el número de especies de las orquídeas es superior a 35.000.

Por su belleza y por la variedad de especies en el país, las orquídeas son consideradas la flor nacional de Colombia. En Medellín el Jardín Botánico organiza incluso el “Festival de orquídeas, flores y artesanías”, donde se exalta su valor.

Cattlaya

El Silletero:

Los silleteros no fueron siempre floricultores. Su procedencia indica que, por casi toda el área rural circundante, correspondiente a los municipios de Rionegro, Guarne y el Corregimiento de Santa Elena, hacia el oriente de la ciudad, y en los corregimientos de San Cristóbal y San Antonio de Prado al occidente, se ha ejercido una intensa actividad de cultivos para abastecer a la ciudad de productos de la huerta.

Silleteros

Una o dos veces por semana, los campesinos bajaban a Medellín, a muy tempranas horas para concurrir al ya desaparecido mercado de la Plaza de Cisneros o especialmente los productores de la vereda de Santa Elena a la Plaza de Flores, localizada al oriente de la ciudad, en la ruta del tradicional sector de Buenos Aires. Esta era su rutina comercial en aquel entonces, y así fue tomando forma esta bella tradición.

El silletero actual, sin abandonar sus fuertes lazos con las actividades de la huerta, más que un floricultor que derive de allí todo su sustento, se ha convertido en un artesano que episódicamente despliega sus virtudes en la composición de arreglos florales.

Su oficio de silletero va ligado a un descomunal esfuerzo humano por superar los escollos de la naturaleza. Precisamente ahí radica su función original, la que cimentará uno de los rasgos más notorios de la cultura antioqueña: la tenacidad ante los desafíos del medio.

El silletero es, entonces, un especialista de trochas, senderos, caminos y montañas. Mucho antes que el floricultor o portador de flores, el silletero constituye un elemento del paisaje regional como pieza fundamental de la tecnología del transporte de mercancías y viajeros en la difícil topografía andina central.

El mundo conoció rápidamente las excelencias del clima de Medellín y sus alrededores, afianzando la imagen de la «eterna primavera» y de las riquezas florales de la región. Ya de tiempo atrás las orquídeas colombianas habían sido difundidas a diversos coleccionistas y miembros de clubes de jardinería. La demanda de las flores para consumo nacional hacia la Costa e internacional hacia los Estados Unidos, hizo que ya desde la década del treinta, Antioquia exportara flores con regularidad.

Beso de silleteros

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