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Las irregularidades urbanísticas en alojamientos turísticos pueden derivar en sanciones cercanas a los 200 s.m.m.l.v, además de suspensiones ordenadas por las autorida...
Ante la llegada de la temporada de vacaciones de mitad de año, la Alcaldía de Medellín intensifica los operativos de inspección, vigilancia y control en hoteles, hostales, glamping y demás alojamientos turísticos en el corregimiento Santa Elena, uno de los destinos más visitados de la ciudad por esta época. El crecimiento de esta actividad ha incrementado la presión sobre el territorio, especialmente por la construcción de nuevas edificaciones y ampliaciones que, en algunos casos, no cumplen con las normas urbanísticas o se desarrollan en zonas ambientalmente protegidas.
La estrategia de la Administración Distrital busca promover la formalidad de la actividad turística y garantizar que los alojamientos operen en condiciones adecuadas para residentes y visitantes. Además de revisar aspectos urbanísticos, las autoridades verifican que estos lugares cuenten con la documentación exigida y desarrollen actividades acordes con las características y vocación del territorio.
“Santa Elena se ha consolidado como uno de los destinos preferidos por quienes visitan Medellín. Sin embargo, algunos propietarios aprovechan este crecimiento para construir más habitaciones o espacios de los autorizados e, incluso, desarrollan edificaciones sin permisos en zonas de protección ambiental o en retiros de quebradas donde la norma no lo permite. Por eso, hemos intensificado los controles, verificando que las construcciones respeten las condiciones del territorio y no pongan en riesgo los recursos naturales que hacen de Santa Elena”, señaló el subsecretario de Control Urbanístico, Juan Camilo Arredondo Ballesteros.
Gracias a estos recorridos de inspección, la secretaría de Gestión y Control Territorial viene remitiendo informes técnicos especializados que han servido como soporte para que la Corregiduría y la Policía Nacional ordenaran tres suspensiones de actividades turísticas. Asimismo, Migración Colombia acompaña los recorridos para verificar el cumplimiento de las obligaciones relacionadas con el registro de ciudadanos extranjeros.
Los administradores de los servicios de alojamiento deben reportar oportunamente el ingreso y salida de huéspedes extranjeros, ya que el incumplimiento de esta obligación puede derivar en procesos sancionatorios y multas que pueden superar los $12 millones por cado evento. Adicionalmente, quienes desarrollen actividades sin las respectivas licencias o permisos urbanísticos podrán enfrentar sanciones económicas cercanas a los 200 salarios mínimos mensuales legales vigentes (s.m.m.l.v.), además de las medidas de suspensión y/o demoliciones ordenadas por las autoridades competentes.
Los operativos son desarrollados de manera articulada por las secretarías de Gestión y Control Territorial, Turismo y Seguridad, con el acompañamiento de la Policía Nacional y Migración Colombia. Estas acciones continuarán durante toda la temporada vacacional con el propósito de promover un turismo seguro, responsable y ajustado a la legalidad.