Alcaldía Sala de Prensa Noticias Medellín apuesta por renovar más de 1.000 hectáreas para llevar vivienda, espacio público y nueva vida urbana a zonas estratégicas

Imagen renovación viviendas POT (6)

Medellín apuesta por renovar más de 1.000 hectáreas para llevar vivienda, espacio público y nueva vida urbana a zonas estratégicas

Contenido asociado a:

Pertenece a las secretarías:

DAP
Por: Ana Carolina Sánchez Rave Fotografías por Jorge Zuluaga |

La revisión de mediano plazo del POT propone actualizar la forma como Medellín aborda la renovación urbana: 53 polígonos que suman 1.063,2 hectáreas quedarían difer...

Compartir en:
  • La revisión de mediano plazo del POT propone actualizar la forma como Medellín aborda la renovación urbana: 53 polígonos que suman 1.063,2 hectáreas quedarían diferenciados en tres modalidades; redesarrollo, reactivación y revitalización.

    Medellín tiene un desafío que marcará buena parte de su transformación urbana en los próximos años: seguir creciendo sin extender indefinidamente la ciudad. Para lograrlo, la revisión de mediano plazo del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) propone mirar hacia la ciudad ya construida y aprovechar mejor los sectores con infraestructura, transporte, servicios y actividad económica.

    Imagen renovación viviendas POT (1)

    Una de las principales apuestas está en la renovación urbana. El balance de los últimos años muestra por qué se requieren cambios: el POT de 2014 estimó un potencial de 426.037 viviendas en el ámbito del río y los suelos de expansión, pero en las áreas con tratamiento de renovación urbana solo se desarrolló el 2,7 % del potencial previsto.

    La brecha es aún más evidente en vivienda social. En el Macroproyecto del Río se estimó un potencial de 26.878 viviendas VIS y VIP, del cual se ejecutó apenas el 0,72 %. Entre 2015 y 2025, además, Medellín ofertó 15.752 viviendas VIS y VIP, una cifra que el diagnóstico considera insuficiente frente al déficit habitacional.

    Tres formas de renovar según las necesidades de cada sector

    Frente a estos resultados, la revisión propone dejar atrás una mirada única de la renovación urbana y diferenciarla en tres modalidades: redesarrollo, reactivación y revitalización. En total serían 53 polígonos y 1.063,2 hectáreas: 420,1 hectáreas de redesarrollo, 433,2 de reactivación y 209,9 de revitalización.

    Cada modalidad responde a una realidad distinta. El redesarrollo está pensado para sectores que requieren una transformación urbana de mayor alcance, donde es necesario reorganizar el territorio para dar paso a nuevas viviendas, espacios públicos, equipamientos y otros usos. La reactivación busca impulsar sectores que ya cuentan con infraestructura y servicios, aprovechando mejor lo existente y promoviendo nuevas dinámicas urbanas. La revitalización, por su parte, pone el énfasis en recuperar y fortalecer sectores consolidados, mejorando sus condiciones urbanas y sociales sin desconocer las actividades, comunidades y características que les dan identidad.

    ¿Qué significa esto para la ciudad? Que no todos los sectores se transformarían de la misma manera. Hay lugares que requieren intervenciones urbanísticas de mayor escala; otros pueden aprovechar mejor las edificaciones, vías y servicios existentes; y algunos necesitan recuperar su dinámica urbana y social. La intención es que la norma responda a esas diferencias y permita avanzar hacia una ciudad más compacta, policéntrica y con crecimiento hacia adentro.

    El corredor del río será uno de los principales escenarios. Allí la revisión busca que la transformación no se traduzca únicamente en nuevos edificios, sino también en más vivienda social en zonas bien conectadas y servidas. La propuesta plantea que proyectos de renovación incorporen efectivamente VIS y VIP dentro de los desarrollos o en las áreas de sus macroproyectos.

    De Moravia a Naranjal y Simesa: renovar con propósitos distintos

    Los ejemplos permiten entender mejor la apuesta. En Moravia y Plaza de Ferias, al norte, la renovación puede contribuir a habilitar suelo para vivienda social y actividades complementarias. En sectores del centro como Naranjal, Corazón de Jesús, Guayaquil, Sevilla y San Lorenzo, la prioridad incluye recuperar tejidos urbanos y sociales y generar nuevas alternativas habitacionales. Hacia el sur, en sectores como Simesa, Argos y Villa Carlota, se busca continuar la transformación urbana incorporando usos residenciales y vivienda social.

    La revisión también contempla intervenciones en La Iguaná y Santa Elena, y propone articular la renovación con vivienda, espacio público, equipamientos y mecanismos de gestión del suelo. La idea de fondo es sencilla: renovar no es solamente construir más; es hacer que la transformación produzca mejores barrios y oportunidades para quienes habitan la ciudad.

    Del potencial a la transformación real

    Imagen renovación viviendas POT (3)

    Medellín tiene suelo identificado y capacidad normativa para transformarlo. El desafío que deja una década de aplicación del POT es conseguir que ese potencial se convierta efectivamente en proyectos y beneficios urbanos.

    Por eso, la revisión busca hacer la renovación más diferenciada, viable y conectada con las necesidades de cada territorio, apoyada en instrumentos de planificación y gestión que permitan generar vivienda social, espacio público y equipamientos y distribuir de manera más equitativa las cargas y beneficios de la transformación urbana.

    La apuesta, en últimas, es crecer hacia adentro: aprovechar mejor la ciudad existente para acercar vivienda a los servicios, recuperar sectores estratégicos y lograr que la renovación urbana se traduzca en mejores entornos para Medellín.


    Acércate a la Alcaldía de Medellín

    Ir al contenido