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Este año, el programa Escuela Entorno Protector ha adelantado 586 acciones, que incluyen el abordaje del comportamiento suicida. Las actividades están orientadas, adem...
La Alcaldía de Medellín, a través del Programa Escuela Entorno Protector, mantiene su compromiso con el bienestar emocional, la prevención del comportamiento suicida y el acompañamiento a las comunidades educativas ante situaciones que pongan en riesgo la vida de los estudiantes.
Durante 2026, se desarrollaron 586 acciones relacionadas con la prevención y el abordaje del comportamiento suicida. De estas, 408 correspondieron a procesos de formación, 76 a asesorías y asistencias técnicas, además de jornadas de movilización, acompañamiento y articulación institucional. El alcance supera los 23.000 estudiantes, padres, madres y cuidadores.
“Fortalecemos el bienestar emocional y la capacidad de nuestras instituciones para reconocer las señales de riesgo y actuar cuando un estudiante necesita acompañamiento. Para lograrlo, desarrollamos formación con estudiantes, padres de familia, docentes y directivos. Brindamos asesoría a las instituciones educativas, realizamos jornadas de sensibilización y articulamos las rutas de atención internas y externas cuando se identifica una situación de riesgo”, explicó la secretaria de Educación, Carolina Franco Giraldo.
Como parte de esta estrategia, las instituciones cuentan con un protocolo de activación de ruta frente a casos de ideación, intento o suicidio. Este orienta a los Comités Escolares de Convivencia y articula las acciones de promoción, prevención, atención y seguimiento con las rutas externas de ciudad.
Entre las señales que requieren especial atención se encuentran cambios en el comportamiento, aislamiento, desmotivación, expresiones de desesperanza, alteraciones en los hábitos de sueño o alimentación, pérdida de interés y señales de autolesión. Ante su identificación, la respuesta institucional contempla la escucha activa, el acompañamiento psicosocial, la participación de padres, madres o cuidadores y, cuando es necesario, la derivación al sistema de salud.
“Buscamos fortalecer la autoestima, las redes de apoyo, la comunicación familiar y las habilidades socioemocionales, y seguir construyendo escuelas donde nuestros estudiantes sepan que pueden ser escuchados, acompañados y orientados cuando lo necesitan”, agregó la secretaria.
La estrategia no se limita a responder cuando se presenta una situación de riesgo. También afianza habilidades sociales, la autoestima, los vínculos afectivos, la comunicación en las familias, las redes de apoyo y el acceso oportuno a servicios de salud mental. A esto se suma formación para docentes, directivos y profesionales de apoyo, así como espacios de sensibilización para los estudiantes y sus familias.