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La propuesta promueve, además, el uso de una misma infraestructura para atender distintas necesidades de la población. La revisión de mediano plazo del Plan de Ordenam...
La revisión de mediano plazo del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Medellín propone transformar los criterios de manejo con los que se planifican, localizan y gestionan los equipamientos colectivos de la ciudad, con el propósito de acercar los servicios esenciales a las comunidades, aprovechar mejor la infraestructura existente y contar con espacios accesibles, sostenibles y preparados para responder a las necesidades de la población.

“Los equipamientos colectivos son fundamentales para la vida cotidiana de las personas. Por eso, esta revisión busca que los servicios colectivos estén mejor distribuidos en el territorio, que las infraestructuras puedan responder a distintas necesidades y que su localización y funcionamiento incorporen criterios de accesibilidad universal y sostenibilidad”, señaló la subdirectora de Planeación Territorial y Estratégica de Ciudad, Martha Isabel Tamayo Vélez.
Para facilitar el acceso a estos servicios, la propuesta prioriza que los equipamientos de orden general, que son aquellos que prestan servicios a toda la población del Distrito e incluso a personas que vienen de otros municipios, se ubiquen cerca de las estaciones del Sistema Integrado de Transporte del Valle de Aburrá (SITVA), en centralidades de primer orden y en áreas de alta mixtura.
De forma complementaria, los equipamientos de orden local, que responden a las necesidades de las comunas, los corregimientos, los barrios y las veredas, buscan ubicarse en centralidades de segundo orden y en áreas de alta y media mixtura. Además, estos criterios consideran las necesidades de la población infantil y las personas mayores. En el caso de los equipamientos de asistencia social dirigidos a personas mayores, se promueve su localización en distancias caminables, para favorecer su uso cotidiano.
La revisión también promueve un mejor aprovechamiento de infraestructuras como colegios, centros culturales o escenarios deportivos. Para ello, plantea la multifuncionalidad, que permite prestar distintos servicios colectivos en un mismo equipamiento, y la hibridación, que admite combinar el uso dotacional con actividades compatibles, como comercio y servicios. Para la hibridación, en términos generales, el 70 % del área construida debe mantenerse como uso dotacional del equipamiento colectivo y el 30 % restante puede destinarse a otros usos con el fin de aportar al sostenimiento de los equipamientos colectivos.

A estas medidas se suman criterios de manejo relacionados con condiciones de accesibilidad universal, sismo resistencia, habitabilidad y seguridad territorial, además de disposiciones para el cuidado y el bienestar de la población, como la instalación de mobiliario en las áreas no construidas de los equipamientos colectivos tales como bancas para el descanso, fuentes de agua potable y luminarias. También se precisan criterios de construcción sostenible, entre ellos la captación de aguas lluvias, la eficiencia energética y el aprovechamiento de la ventilación y la iluminación natural en los equipamientos colectivos. Otro de los ajustes corresponde a la actualización de su inventario cartográfico.
La base del POT de 2014, actualizada con información de 2024, registra 2.139 equipamientos, mientras que la propuesta de 2026 incluye 2.312 registros. Esta diferencia de 173 se explica por inclusiones, exclusiones, redelimitaciones y una mayor precisión cartográfica; por tanto, no significa que se haya construido esta cantidad de nuevos equipamientos, refleja bases de información más ajustadas a la realidad dinámica del territorio. Con estos cambios, Medellín busca consolidar una red de equipamientos colectivos mejor distribuida que responda a las necesidades de las comunidades y contribuya a mejorar su calidad de vida.
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