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La opinión pública reveló en 2026 que en la ciudad de Medellín hay un déficit de 38 mil viviendas, un problema que no es solo del distrito, en el orden nacional el balance no es positivo.
En la actual revisión y ajuste del Plan de Ordenamiento Territorial -POT- este déficit es abordado con meticuloso análisis, orientado por el compromiso que la Administración Distrital empeña en proyectar una solución. Aun cuando la cifra del déficit de vivienda puede impresionar, ha sido la ciudad de Medellín el ejemplo de implementar políticas públicas como la de viviendas de interés social, uno de los programas clave que han ayudado a que el actual déficit no fuera una cifra mayor.
Inicio del programa de vivienda para los pobres y los obreros
El presupuesto del entonces municipio de Medellín en 1918 era de $383 956.34, este monto en el erario público hacía que la Ley 46 de 1918 que versaba acerca de proveer la existencia de habitaciones higiénicas para la clase obrera, “obligara” al municipio, cuyo presupuesto superaba los $50 000, a conformar un “fondo especial para la construcción de casas para los obreros”. Este fue el momento primigenio en el que una política estatal motivó la construcción de viviendas de interés social, para lo cual se destinaría el 2 % del presupuesto anual.
Con una situación fiscal limitada, la Alcaldía de Medellín -liderada por el Concejo de la ciudad- empezó a cumplir “religiosamente con el precepto legal” a partir de 1919. Al pasar cinco años, el Concejo de 1924 dio un balance a la opinión pública acerca de la implementación de casas para los obreros, al destacar que: “En su afán por mejorar la condición de este gremio, no ha ahorrado la municipalidad ningún esfuerzo ni ha dejado dormir ninguna iniciativa. Maravilla la manera rápida, vertiginosa pudiera decirse, como todos los proyectos que se presentan al estudio del Cabildo y que por una u otra forma se encaminan al bienestar de las clases pobres, van adquiriendo forma y se convierten en realidad laudable”.
Entre enero de 1919 y diciembre de 1924, el municipio de Medellín invirtió en el programa de vivienda $47 024.85, erigiendo casas en los barrios de Aranjuez, La Floresta, Florida, Gerona, La América, Buenos Aires, y, especialmente en el barrio Manrique, del que decían contar con “condiciones admirables en lo que se refiere a clima, calidad de las aguas, facilidades para el transporte, (el tranvía de Manrique llega a unas cuatro cuadras y el del oriente atraviesa una de las calles del barrio)”, por eso era considerado como uno de los sitios mejor condicionados de la ciudad, donde ya se habían edificado 17 casas que serían adjudicadas por el valor de $1000 a $1500 de la época. El precio era favorable, aun así, la Administración Municipal empezó a fomentar a partir de 1925, la construcción de casas a menor precio “para darlas a las personas excesivamente pobres”. El 17 de abril de 1925, se entregaron las primeras casas en el barrio Obrero de Manrique.
Fondo municipal de urbanizaciones populares
En 1938 el número de casas construidas para los obreros de Medellín era de 84, no era una cifra insignificante, pero dejaba ver la lenta marcha en la construcción de viviendas para los más necesitados. Por eso la administración centró su atención sobre este proceso y empezaron a edificar 56 viviendas por año. Con el programa de empréstito sobre barrios populares, se promovió el diseño de planos en las zonas periféricas de la ciudad para la construcción de las viviendas que tendrían un costo de $4000. Este propósito requería, además de la voluntad de la administración, una considerable destinación de recursos económicos. El Concejo de Medellín, que dio el espaldarazo a la iniciativa, destinó el 20 % del fondo de casas para préstamos hasta de $600, para aquellos obreros que estaban o deseaban construir. Este programa ayudó a la obtención de vivienda digna para los “estratos populares”.
Posteriormente, una vez instalada la Oficina de Infraestructura Municipal en 1960, que pasó a reemplazar a la Oficina del Plan Regulado, esta dependencia de la Alcaldía de Medellín gestionó y se hizo responsable de la creación del Fondo Municipal de Urbanizaciones Populares, programa que fue aprobado por el Concejo de Medellín mediante el Acuerdo N.° 48 de 1960 cuyo objetivo fue el de gestionar terrenos “de fácil urbanización y construcción”, para ser “enajenados por su avalúo comercial para facilitarle la venta y pago a las personas más pobres para la construcción de sus viviendas por el sistema de ayuda mutua”.
El Plan de Ordenamiento Territorial y su enfoque en la Vivienda de Interés Social
El 23 de diciembre de 1999, el alcalde Juan Gómez Martínez pronunció su discurso de cierre de las sesiones extraordinarias a las que había convocado diez días antes para que los concejales debatieran el proyecto N.° 182 “por el cual se adopta el Plan de Ordenamiento Territorial”. En ese momento de jolgorio en el que el POT de Medellín era aprobado mediante el Acuerdo N.°62 de 1999, el alcalde Gómez Martínez enfatizó en identificar los problemas más comunes como los de vivienda, cuyas soluciones las percibía en el trabajo ahora aprobado:
Los aspectos de vivienda sí que encuentran aquí fórmulas que serán de máximo interés en su aplicación real. La expansión urbana en 400 hectáreas nos indica la necesidad de pensar seriamente el asunto y al mismo tiempo en la de atender las sugerencias que se entregan sobre este punto para fomento de más vivienda en la zona céntrica de Medellín. El déficit que hoy afrontamos y que es del orden de 50 mil viviendas, nos obligará a trabajar muy seriamente en esos nuevos criterios.
Entre las políticas y objetivos formulados en el POT, se proyectó que los barrios de Medellín fueran el factor de desarrollo, y para cumplir ese ideal había que establecer bases sólidas de programas de planeación concertada para establecer la “vivienda de interés social como un hecho metropolitano”, bajo los enfoques planteados en los artículos 183 y 184 del POT, con el que se garantizó el acceso a las familias más vulnerables a la vivienda digna, para fomentar la integración espacial y social como “una responsabilidad pública y colectiva”.
El actual proceso
En el actual proceso de revisión y ajuste de mediano plazo del POT 2026, la apuesta metodológica se ha enfocado en diagnosticar y establecer soluciones de Vivienda de Interés Social en el Distrito de Medellín, una política pública que como la historia lo demuestra, no ha sido un tema ignorado por las administraciones de la ciudad. Como se ha demostrado con este ágil pasaje histórico, hay un rico prontuario acerca de este programa que hereda la actual revisión del POT y lo desarrolla y acopla a las realidades contemporáneas que el distrito registra.
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