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Este año Plaza Mayor vuelve a ser el lugar donde las risas de los niños se escuchan con más fuerza, y no es para menos, el Festival Buen Comienzo llega con un concepto...
Este año Plaza Mayor vuelve a ser el lugar donde las risas de los niños se escuchan con más fuerza, y no es para menos, el Festival Buen Comienzo llega con un concepto sacado del espacio: “Un Viaje al Universo” es un sueño hecho realidad para los niños que fantasean con planetas, estrellas, galaxias y un universo de juegos.
Hasta el lunes festivo, 17 de agosto, los niños y niñas de Medellín vivirán una experiencia inolvidable que incluye túneles, toboganes, arte, música, tecnología, escenarios espaciales como el Domo del Planetario y el inflable más largo de Colombia. Espacios pensados para que los más pequeños entiendan el mundo desde el juego y puedan tener el mejor regalo para sus vidas: tener una infancia inolvidable.
En esta edición número 16, el Festival Buen Comienzo tiene un espacio destinado a las donaciones para las personas perjudicadas por el terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto, donde resultaron afectados principalmente los departamentos del Chocó, Valle del Cauca y el Eje Cafetero.
El punto de recolección se convirtió también en un lugar de aprendizaje donde los niños y niñas entienden el valor de la solidaridad al compartir sus donaciones con los damnificados por el terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó.
Los niños son el corazón de la ciudad
El Festival Buen Comienzo vuelve a ser el lugar donde los niños sueñan en grande, este año la temática “Un Viaje al Universo” puso a volar la imaginación de todos al descubrir materializado su anhelo de ir al espacio y jugar a ser astronautas. Todos los pabellones de Plaza Mayor se convirtieron en un gran parque donde existen cientos de personajes maravillosos, juegos nunca antes vistos, salas con experiencias inmersivas y un único deseo: que los niños jueguen y disfruten su infancia.
En sus rostros se veía la felicidad de encontrar un lugar hecho a la medida de sus sueños donde sus pensamientos más fantasiosos eran posibles y estaban allí de forma gratuita y segura. Un espacio planeado para que las familias fortalezcan sus vínculos a través del juego y creen momentos que perduren en la memoria de ellos y sus hijos.
Y es que Buen Comienzo continúa siendo ese lugar seguro donde la niñez es sagrada y respetada, todo gracias al liderazgo de la Primera Dama Margarita María Gómez Marín y todo su equipo, quienes día a día le ponen el alma a este proyecto para lograr una infancia donde el amor, la educación, el juego y la buena alimentación sean los pilares sobre los que esté cimentada la vida de cada niño en la ciudad.
La importancia de crecer jugando
El juego es una experiencia vital para el niño, es la forma en la que configura su cerebro y adquiere habilidades para la vida, por tanto cuando un niño juega no solo está descubriendo el mundo, está descubriéndose a sí mismo en medio del juego.
Crear espacios de ciudad donde los más pequeños puedan disfrutar de la alegría se ser niños, es cultivar una semilla para el futuro, porque jugar es una herramienta poderosísima que le permite al niño experimentar el mundo y la lógica de este. Hoy, tristemente, los niños cada vez se alejan más de los juegos tradicionales y cambian el juego social, por horas frente a una pantalla. Este comportamiento, sin duda, altera su sistema de recompensa y los hace ser más ansiosos, más propensos a lo inmediato, y por ende más frustrados emocionalmente. Todo un reto para los padres y la psicología moderna.
Es por ello que conservar espacios destinados al juego transforma la sociedad, le da propósito al juego y lo toma como un elemento serio y contundente a la hora de ser sopesado con otros elementos indispensables para la crianza.
Lo que se vive en el Festival Buen Comienzo
En el recinto llama la atención cómo en esta generación los padres están más involucrados en la crianza de los hijos, Luis Alberto Alzate Ceballos es una muestra de ello, fue con sus tres hijos a disfrutar del festival y mientras carga al más pequeño de todos que duerme en sus brazos y escucha música clásica para conciliar el sueño, observa cómo sus otros dos hijos se divierten en el inflable más largo de Colombia. Luis pensaba que el Festival Buen Comienzo era algo más “sencillo”, pero se sorprendió al ver la belleza de las instalaciones. El agradece a la Alcaldía por crear estos lugares de esparcimiento y la oferta tan completa a la infancia.
En medio de las carcajadas, los gritos y los sonidos de pisadas fuertes también hay lugar para un espacio de conexión y calma como lo es alimentar a los bebés, así lo vivió Isaura Margarita Ferrer Martínez, de Manrique La Cruz, quien asiste al programa Buen Comienzo desde que tenía seis meses de gestación y ha sido una de las herramientas que le ha facilitado su maternidad.
Isaura rescata la importancia de los espacios de lactancia y agradece la organización del Festival Buen Comienzo en donde hay espacios para todas las edades, y así su pequeño Ian de nueve meses puede disfrutar de actividades sensoriales que le permiten desarrollarse.
Para esta ocasión Plaza Mayor se convirtió en un pedacito del espacio sideral: estrellas, planetas y galaxias adornaron el recinto y llevaron la magia a cada niño que visitaba las instalaciones. Los niños atendieron al llamado de cada año y asistieron masivamente, algunos vestidos de astronautas y otros con sus disfraces favoritos.
Ser niño es cosa seria
Giulia Di Martino Ruiz, una colombo italiana que visita las instalaciones dice con peculiar acento que le encanta y que quiere estar en todos los juegos todo el día. Su sonrisa delata felicidad y una gran energía, ella junto con su madre y su hermanito pequeño han recorrido los pabellones y se han dejado maravillar de todas las atracciones.
Su madre Cindy Yuliana Ruiz, dice que el festival ha superado todas sus expectativas, permitiéndole a sus hijos de cinco y nueve meses disfrutar de todos los juegos. Es la segunda vez que asisten y resalta la organización, el desarrollo del concepto del “Viaje al Universo” y la amabilidad del personal.
Un viaje que nos incluye a todos
El festival también va dirigido a niños y niñas con capacidades diferentes, así como los pequeños de la Corporación Rehabilitar, un grupo de seis niños con discapacidad visual que vivieron la experiencia del “Viaje al Universo” a través de sus otros sentidos, puesto que las 70 salas están pensadas para ser disfrutadas desde otras formas sensoriales.
Juliana Palacio, docente de la Corporación Rehabilitar comenta que este es el tercer año consecutivo que asisten al Festival Buen Comienzo y que siempre han tenido una grata experiencia al brindarle a los niños otros espacios de esparcimiento diferentes a los que están acostumbrados.
Enseñar a compartir: Una lección para toda la vida
Justo al lado de donde ocurre la magia está el recinto destinado al acopio de alimentos, elementos de aseo, ropa y demás insumos necesarios para afrontar la tragedia del terremoto de 7,4 que dejó a miles de personas damnificadas.
Silvia Amaya, voluntaria en el centro de acopio, comenta que se vinculó a esta causa por medio de la oficina de la Primera Dama y que ha podido encontrar en medio de la tragedia el gran corazón de los antioqueños.
“No solo queríamos hacer una donación sino también trabajar con nuestras manos y ayudar en lo que más podamos. Han venido familias que van al Festival y primero pasan los niños a dejar su donación , traen sus juguetes y su ropa en buen estado para aportar a la causa”.
La aventura continúa
Aún quedan dos días para disfrutar del Festival y vivir en familia la fiesta de jugar a ser astronautas y volver a disfrutar -siendo adultos- de la magia de ser niños.

Festival Buen Comienzo

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