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La Biblioteca Pública La Floresta es una de las sedes del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín. En ella, la profesora egipcia Asmaa Gamal pasa parte de su tiempo haciendo tareas del Doctorado en Literatura que cursa en la Universidad de Antioquia. Relato sobre esta biblioteca, lugar de encuentro, cultura y desarrollo de la comuna 12 (La América).
En las mesas metálicas del patio de la Biblioteca Pública La Floresta, en el occidente de Medellín, varios visitantes están concentrados en sus computadores portátiles. Entre ellos hay una mujer de pelo negro, cejas gruesas, gafas y camisa morada. En la tapa de su computador tiene un adhesivo que dice, en inglés, “Palestina libre”. Me le acerco y, con un español pausado y claro, me cuenta que es extranjera.
Se llama Asmaa Gamal, es profesora y poeta egipcia y está estudiando el Doctorado en Literatura en la Universidad de Antioquia. Ya casi lo termina; por estos días del año presentará su tesis sobre literatura y cine.

Patio de la Biblioteca Pública La Floresta. En el medio, Asmaa Gamal, profesora y poeta egipcia.
Ha sido profesora de español en la Academia Árabe de Ciencia, Tecnología y Transporte Marítimo. Además, es traductora literaria. Uno de sus poemas se titula Principios y fines y lo puede leer en este enlace: https://www.publicaciones.revistapenelope.com/rp/article/view/299/292.
Lleva cuatro años en Medellín y vive en el barrio Simón Bolívar que, como La Floresta, queda en la comuna 12 (La América). Estudió filología y literatura hispánica en El Cairo, la capital de su país, y en la universidad profundizó en la obra del escritor colombiano Gabriel García Márquez.

En primer plano, la profesora y poeta egipcia Asmaa Gamal.
Estos cuatro años ha visitado la Biblioteca Pública La Floresta y prefiere ubicarse en las mesas del patio. “Me gusta aquí, al aire libre”, afirma y agrega que entre lo que más le agrada de Medellín están “el verde de la ciudad y su gente”.
Esta biblioteca, situada en la carrera 86 con calle 46, a una cuadra del parque La Floresta y junto a la iglesia La Inmaculada, es una de las 26 sedes del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín, distribuidas en las comunas y corregimientos d la ciudad. El sistema es parte de los programas del Distrito y lo coordina la Secretaría de Cultura Ciudadana.
Mañana de jueves. Mientras el sol se asoma tímido en el cielo gris, Asmaa Gamal se dedica a los detalles de su tesis. Le gusta conocer otras culturas y sabe, por ejemplo, del legado árabe en España. Así, empezó a aprender español en El Cairo, viajó a España y allá mejoró su dominio de este idioma, después se ganó una beca y por eso cursa el doctorado en Colombia. Pasa la breve conversación y continúa enfocada en su tesis.
Todas las actividades del Sistema de Bibliotecas Públicas son gratuitas. En la actualidad, la Administración Distrital tiene una colección de 842 095 libros impresos y 26 532 libros digitales y audiolibros en Libby, su biblioteca digital (https://bibliotecasmedellin.gov.co/coleccion-digital-libby/), a la que, además, se suman 72 títulos conmemorativos sobre los 350 años de Medellín.
Además del préstamo de libros, las bibliotecas ofrecen talleres creativos, de manualidades, cine, alfabetización digital, clubes de lectura y talleres de escritura, entre otras, con una oferta que se proyecta en 18 000 sesiones para este año y la participación de más de 620 000 beneficiarios. Adicionalmente, son parte del sistema la Biblioteca Pública Piloto, los centros de documentación y el Archivo Histórico de Medellín.
Consulte la programación, ubicación y horarios de las sedes en www.bibliotecasmedellin.gov.co.
El silencio es uno de los grandes tesoros de las bibliotecas. En la sala general de la de La Floresta, varios adultos mayores leen la prensa, dos jóvenes leen en computadores portátiles y un hombre está sumergido en El amor es una droga dura, novela de la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi.
También hay trabajadores de la biblioteca, como su coordinadora, Sandra Milena Valencia. Para no perturbar este paraíso de silencio y paz, el diálogo con ella transcurre en voz baja. Es bibliotecóloga, labora en el Sistema de Bibliotecas Públicas desde 2012 y, en los últimos dos años, desempeñó el mismo rol en la Biblioteca Público-Corregimental El Limonar, ubicada en el barrio El Limonar 1 del corregimiento San Antonio de Prado. En enero de 2026 llegó a la Biblioteca Pública La Floresta.

Sandra Valencia, coordinadora de la Biblioteca Pública La Floresta.
La Biblioteca La Floresta presta servicio al público de lunes a sábado, de 9:00 a. m. a 7:00 p. m., y domingos y festivos, de 10:00 a. m. a 4:00 p. m., en jornada continua. Cuenta con unos 25 000 materiales, incluidos libros impresos, recursos audiovisuales, libros digitales y publicaciones seriadas. Es una de las bibliotecas más antiguas del sistema; fue inaugurada en 1985 y ha tenido modernizaciones.
Sandra explica que en la biblioteca hay cuatro canales: servicios bibliotecarios, en el que ella desempeña sus funciones. Desde este canal se promueve el registro de usuarios nuevos, el préstamo de libros y computadores, se realizan visitas guiadas y se dinamiza el uso de colecciones, entre otras acciones.

La Biblioteca La Floresta presta servicio al público de lunes a sábado, de 9:00 a. m. a 7:00 p. m., y domingos y festivos, de 10:00 a. m. a 4:00 p. m., en jornada continua.
En fomento de lectura, escritura y oralidad se atienden públicos desde la primaria infancia hasta adultos mayores y se ofrecen programas como Otras Formas de Leer, que es para personas con discapacidad; clubes de lectura, Abuelos Cuenta Cuentos, tertulias literarias, Pasitos Lectores y Regalando Palabras, en el que les leen pequeños textos a ciudadanos en paraderos de buses, centros de salud y otros lugares de la zona.
El canal de gestión social y cultural acoge conversaciones sobre memoria, formación ciudadana, promueve el recorrido por las exposiciones (algunas son de autores del barrio y sus alrededores) y tertulias acerca de temas distintos a la literatura. Y el canal de cultura digital, que se enfoca en alfabetización digital y experimentación tecnológica.
La Biblioteca Pública La Floresta es un núcleo de encuentro, cultura y desarrollo para la comunidad de este barrio y de otros sectores de la comuna 12. En ella facilitan espacios para clases de inglés, guitarra, baile… De acuerdo con Sandra, “las bibliotecas son fundamentales. Son lugares seguros, de encuentro, espacios raíces de otros espacios de la ciudad. Los usuarios las cuidan mucho”.

La Biblioteca Pública La Floresta es un núcleo de encuentro, cultura y desarrollo para la comunidad de este barrio y de otros sectores de la comuna 12.
Allí hay sala de computadores, auditorio, patio, salas de lectura infantil y juvenil, audiovisual y general. En esta última la oferta se compone de libros de geografía e historia, literatura latinoamericana, literatura de autores de otros países, ciencias aplicadas, ciencias sociales, lingüística, religión, filosofía y psicología.

La Biblioteca Pública La Floresta cuenta con unos 25 000 materiales, incluidos libros impresos, recursos audiovisuales, libros digitales y publicaciones seriadas.
En la general, el hombre que lee con atención El amor es una droga dura, de Cristina Peri Rossi, se llama Alejandro Mesa. Es ingeniero de control, trabajador independiente y vive en el sector Floresta La Pradera, a unos 10 minutos, caminando, desde esta biblioteca.
Nació en Medellín, tiene 36 años y cuando era niño se ganó un premio por leer mucho. Esa pasión siempre lo ha acompañado. Recuerda que visita la Biblioteca Pública La Floresta desde hace aproximadamente 30 años.

Alejandro Mesa, ingeniero de control, trabajador independiente y lector.
Ahora va unas cuatro veces por semana. El alemán Thomas Mann, el francés Stendhal y los rusos Dostoievski y Tolstói son algunos de sus escritores preferidos. Para Alejandro, uno de los poderes de la lectura es que lo lleva a “mirar la vida con otros ojos”. Dedica dos horas diarias a leer y le encantan las bibliotecas, porque en ellas halla el mejor escenario para concentrarse y disfrutar de los libros.
Y no solo llega a leer. En la de La Floresta, el año pasado participó en clubes de inglés, y también visita el Parque Biblioteca Presbítero José Luis Arroyave, ubicado en la comuna 13 (San Javier), y la Piloto –en el barrio Carlos E. Restrepo de la comuna 11 (Laureles – Estadio)–, donde asiste a eventos culturales.
Asmaa Gamal, la profesora y poeta, presentará su tesis de doctorado y volverá a Egipto para desempeñarse como docente universitaria de español como lengua extranjera. Alejandro Mesa, entretanto, sigue combinando su trabajo con su amor por la lectura.
Son dos historias, entre tantas que se encuentran en libros, visitantes y trabajadores de la biblioteca de La Floresta: una esquina para el deleite individual y la construcción colectiva en torno a la palabra.