Alcaldía
Contenido asociado a:
Entre 2024 y 2026, más de 230 toneladas de alimentos provenientes de las plazas de mercado han sido aprovechadas y destinadas a hogares en condición de vulnerabilidad. ...
Para la Alcaldía de Medellín, cada alimento que se aprovecha es una oportunidad para reducir el desperdicio y hacer un mejor uso de los recursos. Con esta mirada, la Alianza Cero Hambre suma esfuerzos de empresas, organizaciones sociales, productores y comunidades para recuperar alimentos, transformar residuos y promover prácticas más sostenibles.
Entre 2024 y 2026, este trabajo ha permitido aprovechar más de 230 toneladas de alimentos provenientes de las plazas de mercado del Distrito, que fueron destinadas a hogares en condición de vulnerabilidad. Además, parte de estos también han encontrado nuevas posibilidades de aprovechamiento al transformarse en pulpas, mermeladas, salsas, arepas, entre otros productos, mientras que los residuos orgánicos son aprovechados mediante compostaje.
“Cada alimento cuenta y la seguridad alimentaria también implica aprovechar nuestros recursos. Por eso, desde la Alianza Medellín Cero Hambre seguimos trabajando para que los productos que aún pueden ser consumidos lleguen a las familias que más lo necesitan y, cuando ya no es posible aprovecharlos, puedan tener una nueva oportunidad a través del compostaje y otros procesos”, afirmó la secretaria de Inclusión Social y Familia, Diana Carmona Henao.
Adicionalmente, este año se instalaron cinco composteras en colegios, acompañadas de asistencia técnica para fortalecer la separación, cuantificación y transformación de los residuos orgánicos. Esta iniciativa permite que los estudiantes y las comunidades educativas conozcan nuevas formas de aprovechar estos residuos, para que materiales que antes podían convertirse en desechos, ahora tengan una nueva oportunidad como insumos para otros procesos.
En el Programa de Alimentación Escolar, que llega a 256.000 estudiantes, también se han incorporado prácticas para hacer un uso más responsable de los recursos. En lo que va de la administración, se han entregado más de 93 millones de raciones, equivalentes a 32.160 toneladas de alimentos, y en la operación se han reutilizado 3,6 millones de litros de agua de procesos de higiene de alimentos y utensilios para actividades de aseo general, se ha realizado el manejo adecuado de 11,4 toneladas de aceite usado de cocina y un piloto de aprovechamiento de residuos plásticos en 90 sedes educativas. Todo esto permitió procesar 4.429 kilogramos de plástico proveniente de los empaques del programa.
“En mi colegio utilizamos algo que se llama Botellitas de Amor, que se hacen con los residuos del PAE. También recogemos tapitas en los salones y luego las llevamos a una fundación que se llama Tapitas de Amor, que compra medicinas para los niños que tienen cáncer. Hay que evitar el calentamiento global y ayudar al medio ambiente recogiendo los plásticos, para evitar que los animales mueran por la cantidad de residuos que se tiran al mar”, dijo Liam Alejandro David, beneficiario del Programa de Alimentación Escolar de la I.E. José María Vélez.
De esta manera, la Alianza Medellín Cero Hambre demuestra que trabajar por la seguridad alimentaria va más allá de garantizar un plato en la mesa, también implica aprovechar mejor los recursos.