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La estrategia acompaña a 74 instituciones oficiales, 31 de ellas en zonas rurales. Con la iniciativa “Somos como las flores”, estudiantes de segundo grado desarrolla...
La Alcaldía de Medellín, a través de la estrategia Colegios Verdes, fortalece la educación ambiental en 74 instituciones oficiales de la ciudad, 31 de ellas rurales, mediante procesos pedagógicos que integran el cuidado del entorno con los conocimientos que se adquieren en las aulas.
Colegios Verdes es una estrategia de educación ambiental, a partir de experiencias pedagógicas y prácticas de cuidado conectadas con las características de cada territorio. La iniciativa promueve que estudiantes, docentes y comunidades reconozcan su entorno como un espacio de aprendizaje y adelanten acciones relacionadas con la sostenibilidad y el cuidado ambiental.
“31 centros educativos rurales participan en temas pedagógicos que tienen que ver con el calentamiento global, con el tratamiento de los residuos sólidos, con el cuidado del medio ambiente. Así, nos ponemos a tono con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que están relacionados con la sostenibilidad”, explicó el subsecretario de la Prestación del Servicio Educativo, Jorge Iván Ríos Rivera.
Una de estas experiencias se vive en el Centro Educativo Juan Andrés Patiño, en el corregimiento de Santa Elena, donde estudiantes de segundo grado participan en “Somos como las flores”. La propuesta, liderada por una maestra de la institución, integra elementos del territorio, como las flores, las semillas y la agricultura, para reforzar aprendizajes en distintas áreas.
Durante las actividades, los niños siembran y cuidan plantas, observan su crecimiento y registran los cambios que se presentan. A partir de este proceso cuentan semillas, miden las plantas, comparan su desarrollo y reconocen el paso del tiempo, lo que complementa sus habilidades en matemáticas y en ciencias naturales.
El ejercicio también permite trabajar competencias de lenguaje. Los estudiantes amplían su vocabulario, escriben observaciones y describen los procesos que identifican durante el crecimiento de las plantas. Incluso construyen un abecedario relacionado con especies presentes en su entorno, con ejemplos como A de astromelia, B de begonia y C de caléndula.
Además de los contenidos académicos, la experiencia profundiza en la responsabilidad, la perseverancia, la paciencia, el trabajo en equipo y el cuidado, a partir del acompañamiento cotidiano que requiere cada planta.
En los corregimientos, donde la agricultura, las flores y los saberes familiares hacen parte de la vida cotidiana, estas experiencias permiten que los estudiantes reconozcan su entorno como un espacio de aprendizaje y relacionen los contenidos escolares con las características de su territorio.