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Empoderar al niño para que con sus posibilidades y recursos cuide su propio cuerpo.
A los niños se les enseña el autocuidado desde tres componentes:
Rutinas básicas: surge de conversaciones entre el adulto y el niño en relación a: quién te baña, delante de quién te vistes, con quién duermes, quién te acompaña al baño, cuántas veces te bañas. Es importante que los niños tengan claridad sobre esas rutinas para que aprendan a distinguir situaciones que pueden no ser apropiadas. Mensaje clave: enseñarles que está bien los momentos de intimidad propia para realizar rutinas personales cómo bañarse, vestirse, dormirse.
Hábitos saludables: el autocuidado también se relaciona con una buena salud, con inculcar el consumo de comidas sanas, tener las vacunas al día, acudir al médico y al odontólogo de forma periódica. Explíqueles el cuidado del cuerpo basado en rutinas de aseo, actividad física, comida sana, cambio diario de la ropa interior. Es el pretexto para hablar sobre el cuerpo que hay que cuidar.
Frente al maltrato y el abuso: empoderar al niño para que rechace todo aquello que le hace mal al cuerpo y que no le hace sentir bien (caricias inadecuadas). Para detectar comportamientos y situaciones es importante hacerle preguntas abiertas al niño sobre cómo le va con ciertas personas o cuando sale solo con alguna persona, siempre indagar ¿cómo la pasaste?, ¿de qué hablaste?, ¿qué hicieron?, ¿cómo te sientes?
Esté atento: por lo general cuando hay abuso o maltrato el niño empieza a manifestar tristeza, llanto y rechazo al estar con esa persona (en el caso de los más pequeños); silencio y retraimiento (en la edad escolar); mientras que el adolescente tiene más facilidad para relatar lo que ocurre si se le presta la debida atención.
Mensaje clave: enséñeles a los niños que no permitan que otras personas lo toquen o lo miren de manera que lo hagan sentir mal.
Guía del cuidado:
Hable siempre con los niños. Observe cómo juegan los niños y escuche lo que dicen. Ese relato puede dar cuenta de un maltrato, si está viendo contenidos inapropiados o qué tipo de amigos o secretos tiene.
Hábleles de los desconocidos virtuales y reales. Existe el asalto sexual y por eso hay que decirles de manera permanente que no se aleje solo de casa porque le pueden hacer daño. Desde las redes sociales también se les hace daño a los niños. Tenga control de los contenidos que observan sus niños.
Cuando una persona conocida sea la responsable de recogerlo en algún lugar, adviértale al niño que eso pasará. Insístale siempre que solo se puede ir con alguien si cuenta con la autorización de los padres o la persona que lo cuida.
Los niños no deben estar solos en la calle y bajo ninguna circunstancia los adultos deben tocar sus partes íntimas.
Tenga el hábito diario de revisar cómo llegan los niños del colegio: ropa, cuerpo, estado de ánimo.
La obligación de los padres de familia es acompañar y estar siempre atentos de sus hijos.
No tenga relaciones sexuales frente a los niños.
Y siempre entérese de cómo se siente su hijo cada día. Es la mejor forma de prevenir cualquier situación anormal que afecte la vida de sus niños.
Creemos en el poder de la familia para transformar la sociedad.