Alcaldía
Contenido asociado a:
Como la “profe”, así es conocida Sandra Cuervo, una mujer exhabitante de calle que tuvo la gallardía y tomó la valiente decisión de salir del oscuro mundo de la d...
Como la “profe”, así es conocida Sandra Cuervo, una mujer exhabitante de calle que tuvo la gallardía y tomó la valiente decisión de salir del oscuro mundo de la drogadicción. Tuvo una infancia marcada por los maltratos y abusos sexuales a los cuales fue sometida con tan solo 9 años. A los 12, cayó en las duras calles de Medellín donde su única fuente de ingresos fue la mendicidad.
Durante muchos años vivió un verdadero infierno donde la autodestrucción se convertía en un pasaje sin regreso a la perdición. Un día, estando en Centro Día 2, tomó la decisión de mandar todo al carajo, como dice ella, y comenzar un proceso serio de desintoxicación y resocialización. No fue nada fácil, porque la lucha interna con sus propios demonios tentaban su fe, pero logró vencerlos superando cada peldaño del duro proceso.
Con ayuda de los profesionales sociales, de la Secretaría de Inclusión Social de la Alcaldía de Medellín, cesó la horrible noche para Sandra. Una mezcla de voluntad, valentía y apoyo psicosocial la sacó de sus adicciones y la devolvió a la vida. Hoy resocializada, su historia es ejemplo de superación; terminó su bachillerato y estudió un diplomado que le permitió alcanzar el título de Operadora Terapeuta. Gracias a ello, hoy por hoy se desempeña como educadora de calle. Hace año y medio se puso el chaleco azul de la Alcaldía y todos los días, de seis de la mañana a dos de la tarde, recorre las calles del Centro de la ciudad llevando luz a los ciudadanos que están en situación de calle.
Su labor consiste en sensibilizarlos y acercarles las oportunidades necesarias para que, a través de los Centros Día, también tengan la posibilidad de resocilizarse. Como una verdadera profe, les inculca el autocuidado y, lo más importante, los escucha. “Este trabajo lo realizo con mucha vocación y amor, porque ellos son ciudadanos que necesitan que los escuchen”, argumenta Sandra; y agrega: “yo les hablo desde el corazón, y me dicen: si usted pudo Sandrita nosotros también”.
Hace 10 años que Sandra no consume ningún tipo de droga ni alcohol, y hoy es un referente para los habitantes de la ciudad en situación de calle. Este proceso le permitió, además, conocer a Francisco, su actual pareja con la cual cumplirá un año más de casados el próximo 18 de diciembre; de igual forma, recuperó a su familia y a Jhony, su hijo mayor, quien le dio la bonita ilusión de convertirse en abuela. Sin duda, una bonita historia de vida que nos enseña a creer que las segundas oportunidades en la vida sí existen.