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La historia de Federico y sus primeros pasos en Buen Comienzo Medellín

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Medellín en Historias | Unidad Administrativa Especial Buen Comienzo
Por: Texto y fotos: Andrés Henao Álvarez. Editor: Alonso Velásquez Jaramillo. |

Federico Toro no fue el único que lloró el primer día que visitó el jardín infantil. Catalina Niño, su mamá, contenía el aliento mientras sentía un nudo seco en ...

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  • Federico Toro no fue el único que lloró el primer día que visitó el jardín infantil. Catalina Niño, su mamá, contenía el aliento mientras sentía un nudo seco en la garganta al soltarle la mano. Allí, frente a la agente educativa de la sala de desarrollo de párvulos, comenzaba el tránsito de iniciación para ambos: el instante en que el miedo de soltarse se transforma en la promesa de un Buen Comienzo.

    Federico apretó con fuerza los dedos de su mamá, como si quisiera llevarse un pedacito de casa en la mano. “Bienvenido a Buen Comienzo”, le dijo la agente educativa con una sonrisa, mientras recibía con los brazos abiertos a ‘Fede’, como lo llaman cariñosamente en casa.

    Para llegar a ese abrazo, la jornada había empezado muy temprano. A las 6:30 a. m. La alarma rompió el silencio habitual del barrio Pajarito, en la parte alta de Robledo, comuna 7. La primera en saltar de la cama fue Sahara, la perrita adoptada de la familia, que con su energía inagotable parecía entender que algo importante estaba por suceder.

    La rutina del primer día

    La rutina de preparación fue un ritual de cuidados: organizar la maleta, empacar una muda de ropa extra y los pañales. No hubo que correr con el desayuno; Catalina sabía que, en el Jardín Infantil Puerta del Sol, “Fede” recibiría mucho más que experiencias. Allí tiene garantizado entre el 70 y el 80 % de su alimentación diaria, distribuida en tres momentos clave para su nutrición y crecimiento.

    El trayecto fue a pie, un recorrido cargado de expectativas. Catalina y “Fede” caminaron de la mano, tocaron las flores de los árboles y practicaron los colores por el camino. Ella hizo todo lo necesario para llenarlo de calma antes del gran momento. Al llegar, comprendió que no lo dejaba solo, sino en manos de un equipo de profesionales dedicados al desarrollo integral, la salud y los procesos pedagógicos y psicoafectivos de la primera infancia.

    Mientras Catalina se despedía, entendió que ese momento íntimo no era solo suyo. La historia de “Fede” forma parte de una experiencia que se repite cada día en distintos puntos de la ciudad.

    Atención integral a la primera infancia

    Historias como la de “Fede” se viven en las 16 comunas y los cinco corregimientos de la ciudad. El programa Buen Comienzo, liderado por la Alcaldía de Medellín, busca garantizar el desarrollo físico, cognitivo y emocional de las niñas y los niños desde sus primeros días de vida, a través de dos esquemas: la modalidad institucional, en espacios diseñados para el aprendizaje y la modalidad familiar, que brinda acompañamiento a madres gestantes, lactantes y a sus cuidadores.

    Con el objetivo de que ninguna niña o niño se quede sin cupo, la Alcaldía de Medellín mantiene las matrículas abiertas de manera permanente. Esta política de acceso continuo permite que la oferta institucional llegue a cada rincón del territorio, asegurando que la infancia cuente con el respaldo de profesionales en salud, nutrición, pedagogía y psicología durante todo el año.

    Ese mismo día, ya sin lágrimas, “Fede” se dedicó a explorar su nuevo mundo: se alimentó, participó en las experiencias diseñadas por las agentes educativas de la sala de desarrollo y hasta hizo sus primeros amigos entre crayolas y juegos compartidos.

    Ya entrada la tarde, cuando terminó la jornada laboral para Catalina -la madre- y la pedagógica para “Fede”, se fundieron en un abrazo. En su propio lenguaje, empezó a contarle todo lo que había vivido durante el día. Ella sonríe al recordar que, al llegar a casa, tomó los lapiceros como si quisiera repetir lo aprendido en el jardín: “Ya está jugando con los carritos, está más independiente para jugar, para armar, para coger las cosas, y hasta quiere comer solo”.

    Imagen Federico y sus primeros pasos en Buen Comienzo (2)

    Hoy, mientras Fede empieza a crecer en el Jardín Infantil Puerta del Sol, la invitación queda abierta para otras familias en toda la ciudad. El programa cuenta con cupos disponibles en sus jardines y centros infantiles para que más niñas y niños vivan esta primera experiencia con un cuidado cercano y protector -como el de mamá-, con la tranquilidad de saber que la gratuidad y la calidad caminan de la mano, tal como “Fede” camina cada mañana, seguro y feliz, hacia su Buen Comienzo.

    Buen Comienzo tiene siempre las matrículas abiertas

    Desde la dirección de Buen Comienzo, se hace un llamado a padres, madres y cuidadores que aún no han realizado el proceso de inscripción, para que se dirijan a los puntos de atención más cercano o ingresen a través del aplicativo: https://www.medellin.edu.co/tucupo/ y matriculen a sus hijos, para que gocen de esta experiencia.

    La inscripción es gratuita y permanente, así que anímense, permitan que sus hijos vivan esta experiencia que de seguro cambiará para siempre la vida de ellos y también la de sus familias.


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