Alcaldía
Contenido asociado a:
Jheison Parra, operario de aseo, y Juan David Buriticá, estudiante de colegio, se estrenaron felices en el Desfile de Autos Clásicos y Antiguos de Medellín. Jheison cu...
Jheison Parra, operario de aseo, y Juan David Buriticá, estudiante de colegio, se estrenaron felices en el Desfile de Autos Clásicos y Antiguos de Medellín. Jheison cumplió su sueño, mientras que Juan viajó desde Ecuador con un hermano y su padre. Dos debutantes en esta tradicional actividad de la Feria de las Flores.
Carlos Andrés Arroyave parqueó en un centro comercial del suroriente de Medellín y, en pocos minutos, notó que el hombre que se acercó a hablarle de su carro sabía del asunto. Uno tras otro, le fue dando detalles técnicos del Chevrolet Impala Super Sport verde turquesa, modelo 1966.
Jheison Fabián Parra, su interlocutor, tiene 34 años y trabaja como operario de aseo del centro comercial y es un apasionado por los automóviles antiguos, como el de Carlos, y modernos. La conversación fue a mediados de 2026. Se presentaron y Carlos, al ver su entusiasmo y conocimiento, lo invitó a participar con él en el Desfile de Autos Clásicos y Antiguos de la Feria de las Flores.

Jheison Parra con el Chevrolet Impala en el que cumplió el sueño de participar en el Desfile de Autos Clásicos y Antiguos.
El muchacho pidió permiso para faltar al trabajo, su empresa se lo dio y, por eso, este viernes, 7 de agosto, estaba feliz en el campus de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB), minutos antes de empezar a desfilar por conocidas avenidas de la capital antioqueña. Además de Jheison, a Carlos lo acompañaron su novia, Girlesa Arboleda; su hijo Juan José y su amigo Samuel Giraldo, otro aficionado a los carros. En sus atuendos primaron los alusivos a los hippies, con camisas coloridas y pantalones bota campana para estar a tono con el año del vehículo.
Jheison nació en Medellín y vive en Manrique, en el nororiente. Cuando niño jugaba con carros en el piso; luego, en videojuegos. Quisiera tener un automóvil. Le gusta saber acerca de sus componentes, ve videos y se informa de las tendencias del mundo automotor.
Chevrolet Impala 66
El Desfile de Autos Clásicos y Antiguos solo lo había visto en dos ocasiones y desde la vía pública. Por eso su emoción al saberse rodeado por estas máquinas clásicas que tanto lo atraen, alistándose para salir al recorrido, esta vez no como espectador, sino como protagonista dentro de una de las joyas que se exhiben.
Carlos, mecánico independiente, es oriundo de Andes, Suroeste antioqueño, y ha pasado la mayor parte de su vida en Medellín. Contó que el Chevrolet Impala 66, de fabricación estadounidense, es suyo y de su hermano Gabriel, médico cirujano, otro gomoso de los automóviles que compró un Mercedes–Benz de 1986 y lo quiere llevar al desfile del año entrante y estar allí junto a Carlos y el Impala.
El Chevrolet lo compraron en Bogotá hace 15 años por unos 22 millones de pesos de entonces. Carlos asistió en él a las últimas cinco ediciones del desfile, ocasiones en las que Girlesa lo acompañó: “Inicialmente, el carro era amarillo y fue de una familia bogotana; luego un profesor lo pintó negro y nosotros lo pusimos verde turquesa por ser un color más acorde con su época. Lo tuvimos dos años en restauración”, apuntó Carlos.
Este vehículo de dos puertas se caracteriza por su “trompa larga y cola corta”, anotó Jheison. “Muy emocionado y estupefacto de ver tantos vehículos clásicos”, agregó el hombre que retomará labores este sábado, luego de haber cumplido un sueño.
Después de la conversación, el grupo se fue a caminar un rato por la universidad a la espera del inicio del desfile, que arrancó allí a las 10:30 a. m., pasó por la circular primera, la avenida Bolivariana, la calle 30 y las avenidas Guayabal, Regional, San Juan, del Ferrocarril y Las Vegas hasta el punto de llegada, en la Universidad Eafit, al final de la tarde.
Los organizadores
El Desfile de Autos Clásicos y Antiguos es organizado por la Fundación Museo del Transporte de Antioquia, Autoclub Antioqueño de Antiguos y Clásicos, Clásicos y Antiguos de la Montaña, y Automóvil Club de Colombia, seccional Antioquia.
En su sitio web, la Fundación Museo del Transporte de Antioquia explica que el desfile es “un museo itinerante que recorre las calles de Medellín durante la Feria de las Flores. Una celebración de la historia, la elegancia y la cultura automotriz, donde vehículos clásicos y antiguos cobran vida para conectar a la ciudad con su patrimonio”.
Un auto antiguo, detalla la fundación, es aquel “que haya cumplido 35 años y que conserve sus especificaciones y características originales de fábrica, presentación y funcionamiento”, en tanto que uno clásico es el “que haya cumplido 50 años y que, además de conservar sus especificaciones originales, corresponda a marcas, series y modelos catalogados internacionalmente como tales”.
El desfile es una de las actividades tradicionales de la Feria de las Flores. Este año tuvo su edición 29 y participaron 396 vehículos, contando automóviles y algunas motos. En esta ocasión la temática fue Mujeres al volante, “un homenaje a las mujeres que lideran, deciden y movilizan cambios en la cultura, la ciencia, la empresa y el hogar”, expusieron los organizadores.
Girlesa Arboleda, administradora de empresas y finanzas, participó con su novio, Carlos Arroyave. A ella le gustan los autos: “Es una buena temática porque las mujeres también conducimos. Conduzco desde los 18 años y me siento respetada y segura cuando lo hago”.
Cerca de 1300 kilómetros
En esta edición el desfile recorrió 18 kilómetros en medio de aplausos y elogios de propios y visitantes. Uno que se vio bastante emocionado fue Juan David Buriticá, que llegó desde Santo Domingo de los Colorados, Ecuador, con un hermano y su padre – ambos llamados Gustavo –, para participar por primera vez en este desfile que, en sus palabras, es grande: “Aquí la gente ama su tierra. Es una ciudad increíble, acogedora”, comentó Juan David, joven de 18 años y estudiante de grado once.
Su papá es bogotano, vive en Ecuador hace 26 años, ama los carros clásicos y llevaba un buen tiempo invitándolos a venir al desfile de Medellín hasta que este año se decidieron y viajaron en su camioneta, una Ford F – 100 roja de 1956, que lucía brillante para incursionar en el desfile. Transitaron cerca de 1300 kilómetros en los que el carro, comprado hace unos 25 años y exclusivo para eventos de exhibición, “se portó muy bien”, dijo Juan.

Juan David Buriticá junto a la camioneta Ford F – 100 de 1956, en la que viajó desde Ecuador con un hermano y su padre para participar en el Desfile de Autos Clásicos y Antiguos.
Su viaje comenzó el 23 de julio en Ecuador, hicieron varias paradas y llegaron el 6 de agosto a Medellín, donde estarán hasta este lunes, 10 de agosto, cuando se devolverán en la camioneta hasta el vecino país del sur.
Ambiente familiar
En el punto de partida del desfile y durante el recorrido primó el ambiente familiar. Hubo numerosos niños, jóvenes y adultos. Eran las 7:45 a. m. y en la UPB ya había alta concurrencia. Con el sonido de los pájaros de fondo, los madrugadores asistentes revisaban los últimos detalles técnico-mecánicos de sus vehículos, cada uno identificado, adelante, con número, marca, modelo y ciudad de la que llegó su conductor. Conductores y acompañantes, vestidos de acuerdo con la época de sus vehículos, mientras que en los espectadores abundaron los tenis y el sombrero aguadeño.
María Leticia Zuleta tiene 77 años. Nació en el corregimiento San José de Andes, vive en el barrio La América de Medellín y afirmó que, como la UPB queda más o menos cerca de su casa, aprovecha para visitarla y ver el inicio del desfile, como lo hizo los últimos dos años: “Me parece espectacular, hoy vine con mi esposo y dos hijas”.
En la calle 30 con avenida Guayabal, uno de los puntos de tránsito del desfile, desde un carro estacionado a un lado de la vía salió música parrandera que puso a cantar a varios de los presentes. En este aire festivo va entrando a su recta final la Feria de las Flores Medellín te quiere y florece para ti, organizada por el Distrito.