Alcaldía
Aunque una organización social no esté legalmente constituida, se recomienda que cuente con una estructura organizativa definida, como una junta directiva o un equipo de liderazgo. Esto facilita la distribución de responsabilidades, mejora la coordinación del trabajo y fortalece los procesos de toma de decisiones, evitando la concentración de funciones en una sola persona.
Contar con este tipo de estructura contribuye al orden interno, la transparencia y la sostenibilidad de la organización, al permitir una gestión más estratégica y participativa. Asimismo, favorece la continuidad de los procesos organizativos y el cumplimiento de objetivos, independientemente de los cambios en sus integrantes