Alcaldía Sala de Prensa Noticias Los Zapata Grisales ajustan cinco generaciones de silleteros en la Feria de las Flores de Medellín y la historia continúa

Familia Zapata Grisales

Los Zapata Grisales ajustan cinco generaciones de silleteros en la Feria de las Flores de Medellín y la historia continúa

Contenido asociado a:

Pertenece a las secretarías:

Medellín en Historias | Secretaría de Cultura Ciudadana
Por: Geraldine Mejía Naranjo. Fotos: Esneyder Gutiérrez Cardona. Editor: Alonso Velásquez Jaramillo |

Cada jardín conserva una historia y cada silleta lleva sobre sus flores un legado familiar. En medio de la Feria de las Flores, cuando Medellín celebra una de sus tradi...

Compartir en:
  • Cada jardín conserva una historia y cada silleta lleva sobre sus flores un legado familiar. En medio de la Feria de las Flores, cuando Medellín celebra una de sus tradiciones más representativas, la familia Zapata Grisales nos demuestra la responsabilidad y dedicación de preservar un patrimonio que florece de generación en generación.

    Desde las hermosas montañas del corregimiento de Santa Elena, en el oriente de Medellín, las historias familiares se cultivan con la misma paciencia con la que se cuidan las semillas, que florecen cada año para adornar con sus colores nuestra Ciudad de la Eterna Primavera.

    Finca Museo Herencia Silletera | Familia Zapata Grisales

    Finca Museo Herencia Silletera | Familia Zapata Grisales

    En la Finca Museo Herencia Silletera, situada en la vereda El Placer, las flores no solo brotan de la tierra; también nacen de la memoria. Hoy Catalina Zapata es la encargada de llevar un legado de amor, dedicación y trabajo; llegó su momento de continuar con la tradición silletera que ha acompañado a sus padres desde niños.

    Cuando el legado cambia de espalda

    Después de medio siglo desfilando por las calles de Medellín, su padre, Dorigo Zapata -quién entre otras fue el Ganador de la Categoría Silleta Tradicional, en el año 2024-, tomó una decisión que llevaba tiempo floreciendo. A sus 81 años dejó de cargar la silleta para entregarle a Catalina el contrato que durante décadas llevó con orgullo y dedicación. «No porque mis hijos me lo hayan pedido, sino porque sentí que ya era el momento de descansar», nos cuenta Dorigo con orgullo y serenidad, sentado en un salón de la finca.

    Durante 50 años caminó entre aplausos que trascendieron fronteras llevando silletas que llegaron a pesar hasta 95 kilos. La última, en el Desfile de Silleteros 2025, pesó 70. Ahora su hija toma el legado con amor para seguir el camino de sus padres. Ella participó en las categorías júnior e infantil y la Feria de las Flores 2026 será la primera vez que desfile como silletera adulta en propiedad, pues en 2022 lo hizo en lugar de su madre, Edelmira Grisales, que tuvo que faltar por motivos de salud.

    Mientras Dorigo habla de su experiencia como silletero, la emoción lo interrumpe por unos segundos y sus ojos se humedecen cuando recuerda que incluso unos particulares le quisieron comprarle el contrato que dejaría: «Me ofrecieron mucho dinero por él. Pero nunca lo vendería; el contrato es para mi hija. Me siento más feliz y orgulloso sabiendo que el legado sigue en mi familia».

    Dorigo Zapata

    Dorigo Zapata

    Al señor lo acompañan su esposa, Edelmira; su hija, Catalina y su bisnieto Matías Gómez Zapata, que apenas tiene nueve años, pero deja ver su espíritu silletero, ya desfila en el grupo infantil y anhela estar entre los adultos dentro de unos años.

    Los Zapata Grisales expresan que el legado debe quedar en familia. Puede heredarse a un hijo, un nieto o un bisnieto –explican–, pero siempre conservando el vínculo con su corregimiento.

    Familia Zapata Grisales

    Familia Zapata Grisales

    Donde floreció una tradición

    Esta historia comenzó con Rosa Ángela Sánchez, una de los primeros participantes del Desfile de Silleteros, quien enseñó desde los ocho años a su hija Edelmira a cargar con orgullo su herencia y cultura. Décadas después, Edelmira se convirtió en silletera y ganó varios galardones, entre ellos, el de Ganadora Absoluta en 2002. Hoy, esta mujer de 72 años es pionera del desfile, una categoría que reconoce a quienes ya no cargan silletas, pero siguen siendo símbolo vivo de la tradición.

    La dedicación de esta familia ha dado frutos durante años. En las paredes del museo reposan 51 reconocimientos obtenidos como silleteros. Entre ellos, tres premios absolutos. Esos triunfos también los han llevado a representar la Feria de las Flores y la cultura silletera en diferentes destinos, como Estados Unidos, Inglaterra, España, Venezuela y El Vaticano, llevando consigo un pedazo de Santa Elena y Medellín.

    Así, generación tras generación, el amor por las flores fue pasando de espalda en espalda.

    Más que una silleta, una herencia

    En cinco generaciones de la familia ha habido silleteros. Matías, el bisnieto de Dorigo y Edelmira, ya participó en dos desfiles y el de 2026 será el tercero. En dos ocasiones ha estado entre los diez finalistas de su categoría. Me gusta mucho tener sobre mi espalda las silletas, me da mucha alegría. Me gustaría tener un contrato para toda la vida, tener esta tradición de mis abuelos”, dice el niño con entusiasmo.

    Matías, bisnieto de Dorigo y Edelmira

    Matías, bisnieto de Dorigo y Edelmira

    Catalina, por su parte, llora por el sentimiento de recibir el contrato silletero de su padre: «Es una emoción muy grande. Lo represento con mucho orgullo y me llena de felicidad recibir oficialmente este legado de mi papá».

    Guardianes de flores tradicionales

    Entre dalias, hortensias, siemprevivas, estrellas de Belén y muchas otras especies, Dorigo y Edelmira han cultivado durante años las semillas tradicionales de sus abuelos y padres y han forjado con esfuerzo y dedicación un colorido jardín de flores, algunas de ellas que en la actualidad son difíciles de encontrar.

    «Las cuidamos porque, si desaparecen, desaparece también una parte de nuestra tradición», expresa Dorigo, fiel cuidador de su jardín.

    Familia Zapata Grisales

    Familia Zapata Grisales

    «Las silletas nacieron aquí, en Santa Elena. Primero fueron un medio de transporte para llevar personas, alimentos y productos agrícolas por los antiguos caminos de herradura. Después, los campesinos comenzaron a cargar flores para venderlas en la antigua plaza de Cisneros y así nació la tradición silletera», explica Catalina, mientras recorre el jardín donde aún florecen especies que muchas familias dejaron de cultivar.

    Familia Zapata Grisales con el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez Zuluaga

    Familia Zapata Grisales con el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez Zuluaga

    Esas flores son las mismas que cada agosto engalanan las calles de Medellín recordándonos la importancia de las montañas de Santa Elena para la Feria de las Flores y que detrás de cada silleta hay meses de trabajo, historias familiares y un patrimonio que se renueva con cada generación.

    Este año, Dorigo, hijo de silleteros, observará el desfile desde otro lugar. Ya no llevará flores sobre su espalda; las verá avanzar en la de su hija Catalina, al tiempo que su bisnieto Matías sigue dando los primeros pasos en un camino lleno de tradición y amor por su cultura.

    Catalina Zapata

    Catalina Zapata


    Acércate a la Alcaldía de Medellín

    Ir al contenido