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Aproximadamente 2.000 toneladas de escombros de pavimento generados durante las intervenciones de la malla vial ya han sido reutilizadas. Durante la ejecución del contra...
Las obras de construcción, conservación y mantenimiento de la malla vial de Medellín generan materiales que requieren un manejo adecuado.
Entre ellos están los escombros de pavimento que resultan de intervenciones como la reparación de baches y parcheos elaborados, los cuales anteriormente se depositaban en un botadero oficial. Con el actual contrato de la malla vial, luego de cada una de estas intervenciones, este material es transportado a una planta de transformación y aprovechamiento de los Residuos de Construcción y Demolición (RCD).

Allí inicia un proceso de transformación hasta convertirse en Pavimento Asfáltico Reciclado (RAP) o materiales para capas granulares. “Cada intervención que realizamos en la malla vial genera materiales que debemos manejar responsablemente. Estamos aprovechando los escombros de pavimento y reduciendo los impactos ambientales asociados a las obras. Esto nos permite disminuir la presión sobre los recursos naturales y avanzar hacia una economía circular. Queremos que esto marque el camino hacia una gestión cada vez más sostenible de los materiales que se generan en nuestras obras y que estas prácticas se fortalezcan”, afirmó el secretario de Infraestructura Física, Jaime Andrés Naranjo Medina.
A la fecha, ya se han reutilizado 2.000 toneladas de escombros de pavimento y durante la ejecución del contrato se espera alcanzar cerca de 10.000 toneladas. Este es el primer contrato de la malla vial de Medellín que incorpora esta modalidad de aprovechamiento de los Residuos de Construcción y Demolición (RCD). La apuesta es avanzar progresivamente en la incorporación de este modelo en los demás contratos, con el propósito de ampliar las estrategias de economía circular en las obras viales de la ciudad.
Esto está alineado con la Resolución 1257 de 2021, que modificó la Resolución 472 de 2017 y estableció metas progresivas para el aprovechamiento de los Residuos de Construcción y Demolición (RCD) en los municipios. En el caso de Medellín, municipio de categoría especial, la meta establecida para 2026 es alcanzar un 50 % de aprovechamiento en peso del total de materiales usados en la obra, mediante procesos de reutilización, tratamiento y/o reciclaje. Estas acciones contribuyen a reducir la cantidad de materiales que llega a sitios de disposición final y los impactos que un manejo inadecuado puede generar sobre el aire, el agua y el suelo.
Además, disminuye la presión sobre la extracción de nuevos recursos naturales, como materiales pétreos, arena, grava y disminución del CO₂, lo que impacta positivamente el medio ambiente. De esta manera, el aprovechamiento de los Residuos de Construcción y Demolición (RCD) se incorpora como parte de la gestión ambiental de las obras de la malla vial.

La meta es avanzar hacia un modelo en el que los materiales que resultan de una intervención no sean necesariamente el final de un proceso, sino que puedan ser reutilizados, tratados o reciclados y reincorporados al ciclo económico.
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