Alcaldía Sala de Prensa Noticias Volver a empezar también es una oportunidad: Carlos y el comienzo de una nueva historia en Medellín

Volver a empezar también es una oportunidad: Carlos y el comienzo de una nueva historia en Medellín

Contenido asociado a:

Pertenece a las secretarías:

Medellín en Historias | Secretaría de Medio Ambiente
Por: Carolina Ramírez Gallego. Fotos: Robinson Gómez. Editor: Alonso Velásquez. |

Hay historias que llegan y que después de escucharlas, nos obligan a detenernos y pensar en lo que realmente significa tener una segunda oportunidad. Esta es sin duda un...

Compartir en:
  • Hay historias que llegan y que después de escucharlas, nos obligan a detenernos y pensar en lo que realmente significa tener una segunda oportunidad. Esta es sin duda una de ellas.

    A los 12 años, la vida de Carlos Alberto Ortiz tomó un rumbo que él nunca eligió. Mientras otros niños de su edad corrían detrás de un balón, jugaban en la calle, hacían amigos e iban al colegio, Carlos tuvo que aprender a hacer algo que ningún niño debería aprender y menos por obligación: cargar un arma y enfrentarse a un enemigo, así como él lo llama.

    Su pasado

    Le tocó dejar atrás su casa, su familia y su infancia para entrar en una guerra que no escogió. Habla de compañeros muertos, de personas heridas, e incluso de civiles que también terminaban en medio del conflicto y del cruce de balas que parecía no cesar. Lo cuenta sin adornos, como alguien que ha tenido que aprender a vivir con recuerdos demasiado impactantes para la edad que tenía cuando ocurrieron.

    Según recuerda Carlos, fue recuperado por el Ejército y entregado a la Cruz Roja. Su camino lo llevó primero a Cali y posteriormente a Medellín, donde permaneció durante varios años bajo protección institucional hasta alcanzar la edad que le permitió comenzar a tomar sus propias decisiones.

    Sus metas

    Hoy, a sus 20 años, Carlos tiene la posibilidad de mirar hacia el futuro y volver a soñar. Una segunda oportunidad le permite imaginar una casa propia y una vida tranquila junto a su mamá. Sueña también con tener una camioneta, terminar sus estudios y prepararse para trabajar en alturas. Habla de sus metas con la convicción de quien sabe que todavía tiene mucho camino por recorrer, pero también con la tranquilidad de quien siente que puede decidir hacia dónde quiere ir.

    Después de una infancia que le fue arrebatada demasiado pronto, hoy Carlos comienza a construir su propia historia… cuando mira hacia atrás y habla de su pasado lo hace con nostalgia por los días y experiencias vividas, pero también con alivio, esperanza y la voluntad por comenzar de nuevo y de no repetir su pasado: “eso ya no me lo permito. Yo no se lo permito a nadie que vaya para allá. La verdad, no”.

    Su presente

    Hace pocos meses llegó a Medellín y hoy hace parte del equipo de promotores de Tacita de Plata. Una oportunidad que no solo le abrió las puertas al mundo laboral, sino que también le ha permitido conocer nuevas personas, hacer amigos y comenzar a sentirse parte de un lugar seguro, sin ser recriminado ni juzgado por su pasado.

    Para Carlos, cada día de trabajo representa también un paso más hacia los sueños que ahora tiene, pero detrás de su deseo de tener una casa, una camioneta o terminar sus estudios, hay algo que lo motiva aún más, y es salir adelante y poder ofrecerle a su mamá la tranquilidad que tanto ha deseado. Habla de su mamá con un agradecimiento profundo. Es quien, según dice, siempre lo ha impulsado a buscar trabajo, estudiar y seguir adelante. Por eso, cada día de trabajo tiene también un propósito: poder ayudarla, responder por ella y devolverle un poco de todo lo que le ha dado: “mi mamá es la que me dice que trabaje, que busque trabajo, que estudie, mejor dicho, de todo”.

    En Tacita de Plata ha encontrado, además, algo que durante mucho tiempo no estuvo presente en su vida: la posibilidad de compartir con otros, conocer personas y sentirse parte de un equipo. Y es así como después de una vida que comenzó demasiado pronto entre la violencia y el miedo, Carlos está aprendiendo algo que durante mucho tiempo le fue negado: la posibilidad de elegir su propio camino.

    Las horas pasaron mientras Carlos terminaba de contar su historia y, después de escucharlo, era difícil imaginar que aquel hombre que hoy habla de sus sueños, de su trabajo y de su mamá, alguna vez fue un niño que tuvo que crecer entre el miedo y la incertidumbre. Hoy este nuevo hombre que busca comenzar desde cero nos deja claro que no podemos borrar lo sucedido, pero si hacer algo distinto, ser mejores cada día y volver a comenzar las veces que sea necesario.


    Acércate a la Alcaldía de Medellín

    Ir al contenido