La familia del violín está conformada por la viola, contrabajo, violonchelo y violín, surgieron en Italia gracias a la llegada de instrumentos foráneos en la edad media y comenzaron a tomar su forma actual desde la época renacentista. Dependiendo del tamaño, timbre y registro, los instrumentos se utilizaban dentro de las orquestas y agrupaciones de cámara ya sea para cumplir un rol de acompañamiento, solista o para completar la armonía.
Gracias a las nuevas configuraciones estéticas, al intercambio cultural y la globalización, estos instrumentos comenzaron a cambiar su rol en las orquestas y ensambles y comenzaron a incluirse dentro de las músicas tradicionales y populares en todo el mundo. En latinoamericanas por ejemplo, estos instrumentos incursionan en la música tradicional y popular cubana, mexicana, argentina, boliviana, peruana, colombiana y otros géneros populares en el continente.